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El agresivo zika y el fortalecido mosquito
Washington, DC. Algo definitivamente está pasando con los mosquitos que funcionan como vectores transmisores de enfermedades virales. Por lo menos el llamado Aedes aegypti ha tomado tal fuerza que hace unos años solamente era transmisor de la fiebre amarilla, después se vio que transmitía el dengue, más recientemente el chikungunya, y ahora está extendiendo con velocidad el virus del Zika, mucho más agresivo.
La enfermedad del zika se está generalizando a tal velocidad en el continente americano que la Organización Mundial de la Salud ya emitió una alerta para todos los países de la región, a fin de estar muy vigilantes, sobre todo en lo relativo a los casos de microcefalia y de síndrome de Guillain-Barré en bebés nacidos de mujeres infectadas con zika.
En Brasil, donde empezó la epidemia desde mayo del 2015, es donde se ha ensañado el virus, hasta llegar a miles de casos, y se ha comportado en forma tan agresiva que ya suman 583 casos confirmados de microcefalia: bebés que nacen con cerebro empequeñecido.
De ahí que la OMS emitió la alerta de emergencia para tener una vigilancia extrema en todo el mundo, pero sobre todo en la región de las Américas, donde se prevé que el virus se extienda a toda América Latina. En lo que va del año, el zika pasó de 18 a 28 países, incluido Estados Unidos. Y lo más grave es que con la tecnología al día de hoy no hay forma de poder detectar si el bebé viene o no con dicha enfermedad.
En visita de un grupo de comunicadores mexicanos a la sede de la OPS en esta capital, el director adjunto del organismo, el mexicano Francisco Becerra, nos comenta que se está probando una tecnología de última generación para ver si es posible medir la circunferencia del cerebro del producto en el vientre, a fin de definir si tiene o no microcefalia, pero hasta el momento no hay forma confirmada de que ello es posible.
Entre la OPS y los ministerios de salud de cada uno de los países latinoamericanos junto con Estados Unidos, hay elevada coordinación; reportan cada semana casos confirmados y sospechosos, porque uno de cada cuatro casos son asintomáticos, aunque en Brasil llegó el momento en que ya no se hicieron más pruebas, porque lleva tal cantidad de casos que es imposible estar confirmando cada uno.
Respecto de la preocupación en Brasil y Argentina de que sean otros factores los que incidan en el daño congénito en el cerebro, como los agroquímicos o los insecticidas, según versiones de grupos de médicos, la posición de la OPS es que la causa es el mosquito transmisor del zika hasta que no se compruebe con evidencia científica lo contrario. Lo que sí es que la OPS tiene claro que los mosquitos transmisores están bastante fortalecidos, pues han generado resistencia a los insecticidas utilizados en agricultura, y una de las causas es que no hay rotación, y los campesinos utilizan el mismo tipo de insecticidas año tras año. El organismo tiene misiones en los países trabajando con autoridades y productores agrícolas, a fin justamente de un uso adecuado de insecticidas.
En México, el zika ha avanzado muy gradualmente. Suman 100 casos, y el virus se presenta en forma controlada. La razón por la que no se ha extendido mayormente el doctor Becerra la atribuye a que están hoy generando dividendos las inversiones en las campañas de la Secretaría de Salud, hoy encabezada por el doctor José Narro, contra el mosquito cuando se quiso combatir el dengue y el chikungunya.