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Dorian Roldán y Luchatitlán en Cancún

Foto EE: Cortesía
Dorian Roldán, director de Lucha Libre AAA Worldwide, es uno de esos empresarios jóvenes que, a punta de disrupciones, ha dejado su nombre escrito en la historia del deporte-espectáculo y desde este primero de abril incursiona de lleno en la actividad turística con el concepto Luchatitlán, de la mano de sus socios Fibra Uno y Ventura Entertainment.
En la parte creativa el aliado es Cocolab, gigante entre los gigantes de las experiencias inmersivas.
Todos juntos (con una inversión superior a los 200 millones de pesos) llevan un par de años preparando un producto turístico de calidad internacional que incluye, entre otras cosas, música en vivo, una tienda, comida, diversas bebidas para el deleite y el calor, botanas y mucha lucha.
La publicidad atrae: ¡Bienvenidos a Luchatitlán! La espectacular ciudad de lucha libre se combina con la vida nocturna de Cancún, donde la cultura mexicana cobra vida en el ring. Este paraíso cuenta con un barrio único donde podrás degustar gran variedad de bocadillos, conocer todo tipo de cuates divertidos y presenciar el campeonato Monarca del ring.
Dorian vive cerca de la lucha libre desde su infancia. Con agrado suele recordar que sus premios por el buen desempeño en kínder y primaria eran acudir a funciones en diversas arenas.
Años después, su tío y fundador de la empresa, Antonio Peña, lo recibió con gusto en su oficina y ahí comenzó a colaborar con él. Más-menos a los 14 años diseñó un logotipo y recibió su primer salario. Unos dos años después viajó a Japón con el elenco de AAA a una gira y el promotor local lo puso a vender una suerte de burritos diciendo que eran tacos y le fue bien.
Su destino se comenzaba a marcar y después entró a estudiar la licenciatura de Economía y finalmente optó por el Derecho, de ahí su amplio conocimiento de la propiedad intelectual (para el desarrollo de Luchatitlán tienen registrada la marca Arena Cancún, por lo que pueden organizar y presentar eventos artísticos, deportivos y culturales, venta de boletos y cualquier otra actividad relacionada con la lucha libre, entre otros productos y servicios).
Al igual que en todas sus incursiones fuera del ring, Dorian Roldán camina con los socios adecuados porque en su mente está claro eso de: zapatero a tus zapatos. Sabe que la lucha libre tiene tres vertientes: deporte, entretenimiento y cultura. Sin embargo, no habían sacado jugo a la parte cultural, donde se incluye el área turística, que es el nuevo brazo de negocio.
En esa lógica es que tiene una estrecha relación con el secretario de Turismo de México, Miguel Torruco, a quien incluso le solicitó en su momento el uso de la marca de Pueblos Mágicos para ponerlo en diversas funciones que se transmitían por televisión.
Si usted se encuentra a Dorian y le pregunta: ¿Te gusta viajar?, seguro responderá: Me encanta, por placer o por trabajo. Es parte de mi vida, aunque creo que a veces viajo de más. La pandemia nos ha enseñado que hay citas o viajes que te puedes ahorrar. Me gusta viajar, conocer, vivir.
También puede contar que, por tradición, a finales de año suele subirse con su familia a un crucero y relajar el espíritu. En uno de esos viajes charló en el 2019 con un mexicano que un año después lo buscó para preguntar si conocía a gente de Fibra Uno, quienes ya exploraban tener algún concepto de entretenimiento en Cancún, en La Isla.
Se juntaron. Platicaron lo suficiente, sumaron otros socios y este sábado inauguran su show. Un show que saben puede replicarse exitosamente en Los Cabos, Riviera Nayarit, Punta Cana o un crucero.
El turismo y la lucha libre, dos fortalezas mexicanas que se unen para mostrarse al mundo. Gracias.
alejandro.delarosa@eleconomista.mx
kg