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Disfunción eréctil, un portafolio que se atomiza
Una vez ocurrida la pérdida de una patente tan fuerte y emblemática como fue la de Viagra, no se habla tanto del mercado de disfunción eréctil pero sigue siendo un segmento bastante importante y en movimiento.
Las ventas de medicamentos para tratar y mejorar la erección masculina siguen moviéndose, con todo y -o, más bien, precisamente por- la llegada de los genéricos. Ahora, el volumen del consumo se mueve hacia las versiones de genéricos, aunque en términos de dinero o ventas los nuevos participantes aún no pintan gran cosa. Será cuestión de tiempo para que las cifras en ventas de genéricos del Sildenafil tengan cancha en el terreno de juego.
Ya no son los dos dígitos de crecimiento como en años anteriores, pero el mercado de disfunción eréctil sigue creciendo a ritmos significativos.
Las cifras definitivas del cierre del 2011 están por conocerse, pero los directivos de la industria estiman que este segmento farmacéutico en México superó los 205 millones de dólares. Respecto de los 194 millones de dólares que la DE obtuvo en el 2010, el crecimiento fue superior a 5% en ventas. Hablando de volumen, o número de tabletas vendidas, el crecimiento es superior a 9 por ciento.
Con la entrada de genéricos autorizados abiertamente por la Cofepris, de Mikel Arriola, que llegan ofreciendo precios una tercera parte por abajo del Viagra, el reacomodo del mercado en términos de volumen ha hecho que se muevan las participaciones de todos. La de Viagra ha caído de 28 a 22%; la de Lilly, de 47 a 39%, y la de Levitra (de Bayer), de 12 a 10 por ciento.
Un importante rol en este segmento lo sigue jugando Cialis, la marca de la farmacéutica Eli Lilly. Cialis o Tadalafil aún goza de la exclusividad de venta que le da la protección de patente y que, por cierto, no ha sido tan cuestionada ni ha tenido que ser tan defendida en tribunales como lo fue Viagra, de Pfizer, durante toda su vida patentada.
Si Viagra rompió en su momento el paradigma al ofrecer la opción innovadora de una pastilla para resolver la disfunción eréctil sin tener que recurrir a inyección o a la famosa bombita, así Cialis rompió otro paradigma al ofrecer mayor duración del efecto de la pastilla (36 horas); en el último año, Cialis sacó una tableta con menor dosis; con una toma diaria, prácticamente, se da por resuelto el problema de DE y fue muy bien aceptada por urólogos, cardiólogos y otros especialistas. Fue una estrategia que le dio resultado y permitió continuar con el buen crecimiento de este portafolio de Lilly, impulsado igualmente con campaña publicitaria constante.
Bernardo Martínez, responsable de Cialis en México, hace un año se impuso la meta de alcanzar la cifra de 100 millones de dólares en ventas de Cialis y lo anunció con bombos y platillos. Las cifras definitivas están por conocerse pero confía en haberlo logrado.
De ser así, Cialis mantendría casi la mitad de este mercado masculino y se consolidaría como la marca más fuerte en disfunción eréctil y con uno de los tres fármacos (incluyendo todo tipo de tratamientos) con mayores ventas en el país, lo que le permitirá encumbrarse al menos hasta el 2015 cuando vence su respectiva patente.
Por su parte, Pfizer ya no hace campaña mercadológica con Viagra pero, extrañamente, tampoco redujo de forma significativa sus precios como se hubiera esperado. Definitivamente, en cada mercado las estrategias de las farmacéuticas son diferentes. En Brasil, por ejemplo, Pfizer optó por ofrecer a mitad de precio el Viagra pero aquí mantuvo su precio y sigue concentrado en promoción con médicos, que es donde el Sildenafil de referencia sigue siendo muy prescrito.
Esperanza de cura para hepatitis C
Grandes expectativas tiene MSD México por el próximo lanzamiento de su inhibidor de proteasa (boceprevir) que acaba de aprobar la Cofepris y que se espera sea un gran avance en el tratamiento de hepatitis C. Boceprevir forma parte de una nueva clase terapéutica llamada Antivirales de Acción Directa (AAD) que, en combinación con la terapia estándar, aumentan la posibilidad de cura para el padecimiento.
El director médico de MSD en México, José Gregorio Quijada, nos dice que esta aprobación es uno de los primeros avances importantes para el tratamiento de la hepatitis C crónica aprobado en una década, enfermedad que, se estima, afecta a 1.5 millones de mexicanos y, que si no es tratada y erradicada, progresa a cirrosis, insuficiencia hepática y cáncer de hígado.