Políticos nacionalistas amenazan al libre mercado por intereses personales

Fiat retira su oferta de fusión con Renault por las exigencias políticas de Francia, o si se prefiere, por las malas relaciones entre el presidente Emmanuel Macron con el viceministro italiano, Matteo Salvini.

Cristina Fernández de Kirchner subió a internet un video con el que presume que durante su gobierno presidencial ella salvó del cierre a la planta General Motors que se encuentra en su país al otorgarle un préstamo por 70 millones de dólares. Lo hace un par de días después de que GM anunciara la suspensión de producción de su planta durante un mes y la eliminación de algunos puestos de trabajo.

Ford anunció una inversión en San Luis Potosí durante la campaña presidencial estadounidense del 2016. Trump, iracundo, amenazó con aplicarle un arancel a los automóviles producidos en México. Ford atendió el llamado de Trump al no construir la planta. Quien sí la hizo fue la alemana BMW, posiblemente, escuchando el llamado de la canciller Merkel de construir el destino europeo por manos propias sin depender de Estados Unidos.

Trump amenaza a Alemania con reducir la colaboración en seguridad si acepta que Huawei instale la red 5G en su país. Y no lo hizo a través de Twitter. En una carta fechada el 8 de marzo, el embajador estadounidense en Berlín, Richard Grenell, le explica al ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, que se olvide de la cooperación sobre información de inteligencia si continúa con los planes de la red 5G de Huawei.

Sobre la empresa china, Google le pide al gobierno de Trump reconsiderar su veto, de lo contrario la seguridad nacional de Estados Unidos correrá peligro. La nota la reveló la semana pasada Financial Times luego de que Facebook se plegara a los deseos de Trump de desconectar a Huawei de las redes sociales de Mark Zuckerberg (WhatsApp, Instagram y Facebook).

Christine Lagarde le pidió a Donald Trump “que trabaje de manera constructiva” con sus socios para que deje de estar “socavando” el sistema de comercio internacional. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional se lo pidió el jueves pasado, un día antes de que el estadounidense mantuviera su irracional idea de sancionar a México con 5% de arancel.

Trump amagó con llevar la relación con México a un estado de guerra. Como con Irán, Cuba, Venezuela o Corea del Norte. Su objetivo era claro: tener una clara injerencia en la política migratoria del gobierno del presidente López Obrador. El gobierno mexicano dirá que no aceptó ser un tercer país seguro, pero de facto lo es: México no dará asilo a los centroamericanos, pero los tendrá en el páis el tiempo que sea necesario, sobre todo, cuando los procesos de revisión de las peticiones de asilo en EU están colapsados (voluntariamente por parte de Trump).

Dada la asimetría económica entre los dos países, es una buena noticia que EU no haya impuesto un arancel generalizado a los productos mexicanos. Sin embargo, Trump logró su objetivo. Los aficionados a López Obrador celebraron el acuerdo. De haber sido Salinas de Gortari lo hubieran linchado. Así es el fanatismo.

En Francia, Argentina y México, entre otros países, los políticos trastocan el comercio por beneficio propio.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.