La Cuarta Revolución Industrial no sólo es inevitable, es imparable. No entender lo que sucede en el mundo y la velocidad a la que todo se transforma, no nos exluye de los efectos abrumadores de todo lo que simultáneamente se altera cada día más rápido.

La inteligencia artificial y la robótica están haciendo posible lo que hasta hace poco parecía impensable.

Si bien es admirable lo que el ser humano ha sido capaz de crear, también es cierto que cada ola de transformaciones genera disrupciones en todos los sistemas y a todos los niveles con consecuencias que pueden tener todo tipo de implicaciones.

La automatización no sólo está facilitando, abaratando y acelerando procesos en todas las industrias y sectores de la economía, también está generando nuevos retos que no podemos ignorar desde una visión solidaria y subsidiaria, pues cada día miles de personas pierden su trabajo porque muy diversas tecnologías los están desplazando.

Todas las semanas surge una nueva aplicación, un nuevo robot, una nueva máquina o un vehículo autónomo capaz de hacer lo que ellos hacían de manera más rápida, más eficiente y a escala, de forma más económica.

Hace unos días en Las Vegas, me encontré con Tipsy Robot. Emprendedores franceses y diseñadores italianos cocrearon la tecnología más avanzada en robótica creando el sistema de bartending más completo y automatizado.

A través de una aplicación, los clientes/usuarios pueden hacer cualquier combinación para crear su bebida alcohólica o sin alcohol. La creación de los cocteles está a cargo de dos brazos de robot, cuyos movimientos simulan todo lo que hace un bartender, desde agitar un martini hasta rebanar un limón para ponerlo en un mojito. Como éste, son cientos los empleos que cada año desaparecen porque la tecnología los está desplazando.

El concepto de Tipsy Robot tiene tres valores fundamentales: creatividad, simplicidad y diversión. Ahí está la clave. La invitación a los clientes es: crea, bebe y comparte. Así de simple, así de atractivo.

México tiene que prepararse ante una ola de efectos negativos provocados por malas decisiones del gobierno y que se sumarán a los efectos inevitables que la  Cuarta Revolución Industrial seguirá generando.

Estamos en un punto en el que nuestra mejor alternativa o, quizás la única que puede salvarnos, es apostar más por la creatividad, la innovación y la cocreación que nos permitan identificar nuevas oportunidades, resolver nuestros retos compartidos y lograr lo que, desde las estructuras tradicionales de pensamiento y de operación, resulta imposible. En i2Co: School of Transformative Leadership lo estamos haciendo. ¡Hagamos equipo!

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.