Hace ocho días escribí en El Economista que el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) desaparecería, y expliqué que no había excepción que aducir, según la normatividad del decreto presidencial del día 2 de abril.

El gobierno de México emitió el viernes 17 de abril un comunicado que ha hecho pensar a algunos que el Fonca no desaparece. Esto es inexacto. El texto dice: "La Secretaría de Cultura informa que mantiene y fortalece los apoyos para la creación del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes". El comunicado cita a Alejandra Frausto: "Tras la reunión de hoy con el secretario Arturo Herrera y la secretaria Sandoval, puedo informar que hemos establecido el camino para garantizar el apoyo a los creadores. Lo más importante es que tenemos la voluntad y contaremos con mejores mecanismos para hacerlo".

Algunas personas han creído que esto significa que el Fonca sigue. Pero hay que leer bien el comunicado. Dice que el gobierno contará con “mejores mecanismos” para apoyar a los creadores. No dice que el Fonca vaya a permanecer. Señala que se mantendrán y fortalecerán los apoyos para la creación del Fonca. O sea, el Fonca se extingue, los apoyos “se mantienen y se fortalecen” en otros “mecanismos”. El comunicado señala líneas más abajo:

"El Fonca será incorporado a la estructura orgánica de la Secretaría de Cultura, lo que permitirá contar con reglas de operación claras, transparentes y sin espacio a la corrupción. Además de dotarlo de certeza jurídica, reconociendo como un Sistema Nacional de Creadores que abarca desde los jóvenes creadores de los estados hasta los eméritos en todos los campos de la creación. Durante este periodo de transición se mantienen los apoyos y becas, además, las convocatorias abiertas siguen su curso".

Es decir, lo que antes era el Fonca, ahora será un programa de la Secretaría de Cultura, pero no un fideicomiso o mandato; o sea, el Fonca como mandato deja de existir. Hasta se está sugiriendo un nombre para el mecanismo que lo va a sustituir: lo que antes fue el Fonca (un mandato) ahora podría llamarse el Sistema Nacional de Creadores (un programa). Tan es así, que el comunicado habla de un periodo de transición. Los que insisten en que no desaparece el Fonca pregúntense: ¿transición de qué? ¿De Fonca como mandato (lo que era) a Fonca incorporado en la Secretaría de Cultura (lo que va a ser)? No tendría sentido. El mandato que fue el Fonca se extingue. Era un mandato en la cual la Secretaría de Cultura era la parte mandante. Si no se extinguiera, la Secretaría de Cultura sería mandante y mandataria al mismo tiempo, lo cual extinguiría al mandato ipso facto e ipso iure. El presidente López Obrador siente una especial animadversión hacia los fideicomisos y mandatos, y lo ha dicho muchas veces.

Este comunicado del gobierno quizá pretende evitar una sobre-reacción y crítica de la comunidad artística. Son artistas, no expertos en administración pública, así que es probable que no reparen en las “letras chiquitas”. Pero basta con leer atentamente el comunicado para darse cuenta que el mandato llamado Fonca desaparece. Si ese es el sentido de la decisión, no entiendo por qué el gobierno no lo dice abiertamente. No hay necesidad de disfrazar ni de disimular la decisión con las palabras. Las cosas como son. Y si es verdad que el nuevo mecanismo será mucho mejor y se apoyará más efectivamente a los artistas, pues entonces la Secretaría de Cultura debería estar de plácemes y anunciarlo con bombo y platillo. Pero parece lo contrario: desde la comunicación social del gobierno se emite un comunicado que hace creer a algunos que el Fonca de siempre, ese que creó Carlos Salinas de Gortari, sigue; y todo para que la comunidad artística no se indigne.

México es una potencia cultural y artística a pesar de los gobiernos. A pesar de la pobreza y la desigualdad, la cultura y las artes mexicanas se han desarrollado y han alcanzado niveles que el mundo entero reconoce. La vocación del artista y la creación de la obra de arte no pueden ni deben depender de una beca o de un apoyo gubernamental, aunque sí, hay que admitir, son necesarios y ayudan muchísimo. La comunidad artística está obligada a demostrar que, con o sin apoyos gubernamentales, seguirá trabajando y continuará enriqueciendo el patrimonio artístico de México. La mayor riqueza de una nación no son sus recursos naturales, sino su cultura y su arte. Un gobierno que no está consciente de esto, no puede estar a la altura de las circunstancias.

Por eso todos esperamos que este nuevo programa que sustituye al Fonca, sea mucho mejor. Pronto lo sabremos.

Y para que no quede duda: tan se acabó el Fonca que la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, lo festejó así en Twitter:

"Se acabó el FONCA salinista, nacido para controlar a los rebeldes y premiar a los compadres. Nace un nuevo sistema de apoyo transparente a todos los creadores del país…".