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Opinión

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Del trasplante renal ?y los costos del Seguro Popular

Acaban de ser acreditados tres hospitales con capacidad de infraestructura, profesional y técnica, para hacer trasplantes renales en niños cubiertos por el Seguro Popular. Era el paso que faltaba para empezar a ejercer los cerca de 200 millones de pesos apartados en el Presupuesto Federal desde inicio de año para este objetivo.

El proceso viene de tres años atrás; el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), dirigido por el doctor Arturo Dib Kuri, apoyado por un creciente grupo de trasplantólogos mexicanos, viene empujando para que el Seguro Popular empiece a cubrir estos procedimientos.

Finalmente, en diciembre, el Congreso aprobó un fondo especial para este fin, pero ya es casi mitad de año y no se tenía claro cuándo arrancaría esta cobertura prometida. Inclusive, algunas asociaciones de pacientes de cáncer, muy bien informadas, ya se estaban movilizando para que dichos recursos mejor se destinaran a cubrir otras enfermedades como cáncer de ovario.

Javier Lozano Herrera, director de Gestión en Servicios de Salud, dice que si bien el proceso ha tardado un poco, el Seguro Popular no puede poner en riesgo a los pacientes y debe verificar en todo sentido el destino de dichos recursos y garantizar que sean instituciones hospitalarias que garanticen cobertura, calidad y seguridad al paciente.

Ahora ya es un hecho. En cuestión de días el Seguro Popular estará firmando los convenios con los tres hospitales y seguramente muy pronto nos estarán anunciando el resultado de las primeras cirugías. Hay otros hospitales que el Cenatra puso en una lista de factibles, pero sabremos en el futuro qué otros logran acreditarse.

Hasta el momento los acreditados son: Centenario Hospital Miguel Hidalgo, de Aguascalientes; Hospital Infantil de México Federico Gómez, y el Hospital Pediátrico de Sinaloa. Son los que han acreditado ante la Secretaría de Salud tener los parámetros que demuestran su capacidad de cobertura, su servicio de calidad y una total seguridad en el manejo del paciente que será trasplantado.

Los trasplantes que se cubrirán en este primer paso serán específicamente de riñón y exclusivamente para menores de 18 años. El costo de cada trasplante asciende a más de 1 millón de pesos, e incluye, además de la cirugía en sí, los medicamentos inmunosupresores que de por vida deberá tomar el paciente para evitar el rechazo al riñón trasplantado. Dicho costo lo asumirá el Seguro Popular, cuyos directivos tienen muy claro que será acumulativo, sobre todo por los fármacos, y que irá creciendo conforme se integren mayor número de menores trasplantados.

La decisión de cubrir trasplantes sólo para menores y no para adultos obedece, como bien sabemos, a la insuficiencia de recursos.

Conforme el Cenatra, de los 2,361 trasplantes de riñón hechos en el 2012, 375 (16%) fueron en menores de 18 años; y de éstos la gran parte fueron costeados por el IMSS, de José Antonio González, y unas decenas los cubre el sector privado, el ISSSTE, Pemex, Sedena y la Marina. Pero hubo 124 niños que no pudieron ser trasplantados y seguramente murieron porque no tenían cobertura de ninguna de esas instituciones. A partir de ahora esos trasplantes ya podrán hacerse con costos cubiertos por Seguro Popular.

Lo más costo-efectivo sería trasplantar a los pacientes dializados. Se calcula que son más de 50,000 pacientes renales con diálisis constante. La diálisis es tres veces más costosa que un trasplante, pero por el momento eso no es posible; así es que mientras tanto, continuará la creciente diálisis generalizada en México.

Por lo pronto, es sin duda un paso muy importante la inclusión de trasplante en niños en el financiamiento del Seguro Popular, y es de esperarse que en el futuro se vayan integrando trasplantes de otros órganos.

@maribelrcoronel

mrcoronel@eleconomista.com.mx

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