El miércoles, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, postuló a la subsecretaria de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Victoria Rodríguez Ceja para que asuma la posición de gobernadora del Banco de México, que de sobra está decir es de suma relevancia

Lo primero que me viene a la mente es que tal vez no era el mejor día. Se publicó la inflación de la primera quincena de noviembre (0.69% q/q vs. 0.50% q/q consenso del mercado). La tasa anual se ubicó en 7.05%, su nivel más alto en 20 años.

Se destacó que la presión provino de incrementos mayores a los esperados en precios de alimentos y descuentos por El Buen Fin que no fueron suficientes. Sorprendió el incremento en los precios de tarifas aéreas.

Los días recientes el tipo de cambio del peso frente al dólar experimentó un repunte importante principalmente motivado por la revaluación que el dólar ha experimentado contra la mayoría de las monedas en el mundo; y en un segundo plano, por la debacle de la lira turca que de nuevo activó mecanismos de cobertura contra cotizaciones de elevada liquidez como lo es la paridad peso–dólar.

Asimismo, se han vuelto a sentir presiones en las tasas de largo plazo en Estados Unidos.

Datos de crecimiento en Estados Unidos colaboran con la tendencia de fortalecimiento del dólar. Por el lado de la oferta, se registraron mejores datos de producción.

De igual modo, el consumo repuntó de forma importante en octubre. Con relación a una posible nueva ola de Covid-19, se descartaron confinamientos extendidos, pero se recomendó no hacer a un lado el tema, sobre todo por el impacto del virus durante la temporada de frío.

En un ambiente volátil y claramente complicado para el control de la inflación surgieron fuertes especulaciones sobre la nominación del exsecretario de Hacienda como Gobernador del Banco de México. El día de ayer el Presidente postuló a la Subsecretaria Victoria Rodríguez Ceja para tal posición, que de sobra está decir es de suma relevancia.

La reacción en los mercados no fue muy agradable. El mismo tipo de cambio pegó un salto relevante hasta niveles de 21.60 pesos, casi 1.5% de devaluación respecto al día anterior; las tasas de interés de largo plazo por la mañana presentaban alzas fuertes entre 15 y 20 puntos base.

Aunque fue evidente una sobrerreacción, la vuelta al final de la jornada no fue tan contundente. Las tasas se mantienen en niveles muy altos y el tipo de cambio apenas logró recuperar cerca de 20 centavos.

Las primeras declaraciones de la funcionaria nominada a gobernar Banxico hacen sentido: respetar la autonomía, combatir la inflación, “no tocar” las reservas internacionales.

Pero entre los inversionistas tanto nacionales como globales hay más dudas tal vez de las que había hace una semana con relación a las futuras decisiones de política monetaria.

No se duda de las capacidades técnicas, pero se comenta sobre la experiencia. ¿Se apuntala el sesgo de relajación o se mantiene estricto?

Si juzgamos por lo que hemos visto este año, esta Junta de Gobierno ha pagado caro su curva de aprendizaje; con su nueva composición, pareciera que esa curva sigue su curso y eso se refleja claramente en el premio que se debe pagar por el ruido que generan los cambios a su interior y las posturas todavía radicales de alguno de los miembros.

¿Dónde lo vemos? En la diferencia entre las tasas de interés de largo plazo (bonos del tesoro vs bonos M a 10 años) que a principios de año era de 460 puntos base y al cierre de ayer se ubicó en 609 puntos base.

De nuevo, no parece el mejor momento para pagar ese precio. El 2022 pinta a ser un año complicado para la política monetaria en el mundo y México no será una excepción.

Controlar la inflación, estabilizar las variables será una tarea dura. Ojalá se vea una mayor determinación en ese sentido y los nuevos integrantes de la Junta muestren una rápida adaptación.

Rodolfo Campuzano Meza es director general de Invex Operadora de Sociedades de Inversión.

Twitter: @invexbanco

perspectivas@invex.com