Las distintas proyecciones sobre el daño que nos hará el coronavirus en México, en particular en el aspecto más doloroso -en número de muertes-, evidencian que no tenemos idea del momento en que estamos en la pandemia ni para cuándo es factible esperar un punto de inflexión y empiece ya a ceder.

Lo más preocupante es que las propias autoridades de la Secretaría de Salud tampoco lo tienen dilucidado. Ello es notorio con las estimaciones del propio vocero, ubicado como máximo responsable del manejo en esta pandemia, el subsecretario Hugo López-Gatell, pues al paso de la epidemia las ha ido cambiando. En abril calculó que el Covid-19 le generaría a México entre 6,000 y 8,000 muertes; luego en mayo aumentó la cifra: en su comparecencia ante senadores calculó que serían 30,000. La última fue la semana pasada ante diputados; les dijo podrían ser 35,000 “y en un escenario muy catastrófico llegar hasta 60,000” las muertes lamentables de mexicanos por esta pandemia.

Hace unos días el subsecretario mostró molestia porque los medios no le entienden que el número de muertes reportadas cada día no es el mismo de las que suceden. Pero hay que decir que no sólo los medios han seguido diariamente sus reportes; también una significativa proporción de la población -por cierto, cada vez menor- incluida una amplia comunidad de matemáticos, científicos y diversos especialistas que critican la falta de claridad en los datos y sobretodo en que no ha terminado de dejar claros los criterios en que se basa.

No se entiende que esté dando estimaciones de muertes y menos que las esté cambiando conforme pasan las semanas.

El hecho de que aún no hayamos llegado a las 1,000 muertes en un día -aun cuando el reporte diario así lo reflejó- no significa que no vayamos a llegar. Conforme va el ritmo de la epidemia -las cifras de contagios y daños sigue en ascenso- se perfila que los contagios continúen subiendo en los siguientes dos meses.

El IHME proyecta una curva creciente de la pandemia en México que no cederá ni en junio ni en julio; calculan los científicos de la Universidad de Washington -donde está el IHME- que el último día de julio México registrará 1,000 muertes diarias sin que aún cedan las cifras o, digamos, sin esperar que la curva deje de ascender. De ahí que el IHME calcula que el país alcance 52,000 fallecimientos Covid para el 4 de agosto.

Pero si las vemos exageradas, pues se quedan cortas con las proyecciones del científico Youyang Gu, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) cuyo modelo calcula 84,000 muertes Covid en México para el 1 de septiembre. Y viéndolo bien, no están tan alejadas de las del IHME considerando que la estimación de Gu es de un mes adelante. Sin embargo, con todo y el terrible sentir que nos dejan tales proyecciones, hay que decir también que no somos los más mal parados en letalidad del Covid en Latinoamérica. Conforme el modelo del IHME, viendo la mortalidad proporcionalmente, es decir número de muertes por 100,000 habitantes, son Bolivia y Brasil quienes registran los peores números. Aun así es innegable, como lo han repetido las autoridades, que nuestros elevados índices de enfermedades crónico degenerativas como diabetes, hipertensión arterial y obesidad sí han impulsado al alza la letalidad del virus epidémico dado que hacen más factible que un contagio se vuelva complicado y con mayor probabilidad de muerte; y por lo mismo las edades de quienes mueren en México son décadas más jóvenes que las registradas en otros países.

Por último, otro factor que no se ha medido pero que seguramente en el futuro se irá conociendo es la capacidad de respuesta en nuestros hospitales y que seguramente también inciden en la mortalidad Covid, no tanto por la capacidad de infraestructura como ventiladores, sino por la capacitación adecuada de los médicos y demás profesionales de salud que les ha tocado estar atendiendo.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.