Recordarán las y los que me leyeron el martes –aquí sí cabe el las y los sin cometer un barbarismo gramatical- que me comprometí a decirles cómo fue que Tatiana Clouthier abandonó las filas del Partido Acción Nacional (PAN) según lo que leí en su libro: ‘Juntos Hicimos Historia’.

En la publicación de referencia, la sinaloense, avecindada en Monterrey, cuenta que se percató y convenció de que el desafuero contra López Obrador, era una manera sucia con la que el PAN, encabezado por el presidente Fox y el PRI intentaban impedir que AMLO fuera candidato a las elecciones presidenciales del 2006. Sin embargo, a pesar de que como diputada federal panista se atrevió a desobedecer la consigna partidista y votar en contra del desafuero, ésta no fue la principal causa de su renuncia al partido blanquiazul.

Ella así lo explica: “Desde el principio de la LIX Legislatura, en la que nuestro coordinador parlamentario era Francisco Barrio vi cómo mis compañeros de partido se alejaban de las causas de la gente, de la noción más elemental de justicia, del pudor y la ética política. También observé una postura acrítica y de mansedumbre hacia el PRI, fuerza política que a pesar de haber perdido la Presidencia de la República en el 2000, ejercía entonces una fuerte influencia sobre las decisiones panistas, por lo menos en la Cámara de Diputados” (De lo anterior se colige que el PRIAN, comenzó a gestarse desde los tiempos de Fox. Personaje que como no pudo acabar con ellas, se unió a las víboras prietas, y ahora a base de opiniones vertidas en los medios y a twitazos quiere acabar con las morenas).

La gota que derramó el vaso panista en la conciencia y ética de Tatiana fue el caso “de los hijos de Marta Sahagún, quienes eran señalados de traficar influencias para facilitar contratos millonarios  de Pemex para la empresa Oceanografía; de hecho, en 2006 se formó una comisión especial en la Cámara de Diputados para aportar evidencias a la investigación del caso. Recuerdo que hacia el final de la legislatura, cuando ya estaba en marcha el proceso electoral para la sucesión presidencial, Margarita Zavala –esposa del entonces candidato del PAN, Felipe Calderón, y en ese tiempo diputada federal- votó a favor de que se dejara de investigar el asunto. A la media hora de la votación en el pleno, Zavala se acercó a mí para decirme: ‘Dice Felipe que cómo nos vas ayudar. Que te da el espacio que quieras para que nos ayudes’. Le respondí: ‘¡Ay Margarita! ¿Cómo me pides que les ayude si acabas de votar a favor de desaparecer la Comisión Investigadora de los hijos de MS?’”. (En el libro ‘Fox, negocios a la sombra del poder’ escrito por Raúl Olmos en colaboración con Valeria Durán, se dan detalles documentados de la corrupción no sólo de los hijos de la señora Marta –autora intelectual de la Pareja Presidencial- sino también de don Vicente, sus hermanos y su hijo Vicentillo, sin que hasta la fecha ninguno de los imputados se haya atrevido a demandar a los autores por calumnia y/o difamación. Vamos, los imputados ni siquiera se mostraron emputados. Claro, como ellos no leen, son felices).

Continúo con la señora Clouthier y su ruptura con el PAN: “Si yo no hubiera sido legisladora no habría renunciado a Acción Nacional, porque en el Congreso me di cuenta de que parecíamos empleados del PRI.  Me pude percatar de que las decisiones del partido pasaban primero por ese partido y luego nos ordenaban qué hacer acá, cómo votar y qué argumentos presentar. Cuando se hablaba de casos de corrupción, como el de los hijos de Marta Sahagún o rumores que implicaban a alguien del Poder Ejecutivo, siempre nos decían: ‘Eso no se investiga, en eso no te metas’ (...) ‘Aquí no pasa nada, orden, orden, orden’. Nos trataban como si fuéramos pendejos (as)”.

En enero del 2005, vino el aumento de los salarios mínimos, cosa que los diputados aprovecharon para aumentarse proporcionalmente sus sueldos. A Tatiana y a 33 legisladores (as) panistas les pareció una desmesura y se manifestaron en contra. En las discusiones la mayoría de los panistas se opusieron a que se cancelara el aumento salarial. Al respecto la hoy nuevamente, diputada escribió: “A la hora de la votación, de los 33 apoyos que teníamos, al final nos quedamos con seis. Después de eso no podía permanecer más en Acción Nacional. Tenía que dedicarle tiempo al PAN porque era militante, debía destinarle tiempo a la diputación per se, porque es un trabajo, y tenía que dedicarme a mi casa. Por lo que pensaba: ‘Mis hijos están chicos y yo ando en friega dedicándole tiempo a esta bola de cabrones’. Y después de eso ya no tuve dudas me fui”.

Al final de uno de los capítulos escribió una frase que me impactó: “Dimos la cara para que no nos vieran la cara”.

En la columna de hoy, quise mostrar de una manera somera lo que piensa y cómo actúa una mujer mexicana que hace honor a su apellido y a sus convicciones y que siente un gran amor por su patria.

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Manuel Ajenjo

Escritor y guionista de televisión

El Privilegio de Opinar

Guionista de televisión mexicano. Conocido por haber hecho los libretos de programas como Ensalada de Locos, La carabina de Ambrosio, La Güereja y algo más, El privilegio de mandar, entre otros.