El presidente López Obrador tiene la convicción que los intereses de México y Cuba se encuentran alineados. Piensa que a nuestro país le conviene la continuidad y la estabilidad del régimen comunista caribeño. Por ello el envío de buques con alimentos, medicinas y combustible, tras las manifestaciones en las calles de La Habana provocadas por escasez que padece la población.

Poco importó al jefe del Estado mexicano que las protestas hayan sido sofocadas a base de represión y detenciones extrajudiciales. La respuesta fue “draconiana”, reportó el New York Times. La policía fue de casa en casa practicando arrestos. Cerca de 700 personas terminaron en la cárcel, según organizaciones de derechos humanos.

Los medios de comunicación oficialistas denunciaron a los manifestantes como vándalos y saqueadores. El propio presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, llamó a los seguidores del régimen a salir a las calles a enfrentar a los “provocadores”. “La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios”, dijo en un mensaje trasmitido en todas las cadenas de radio y TV.

La visión según la cual está en el interés de México preservar la estabilidad de la dictadura comunista cubana no es nueva. Los gobiernos del PRI en el pasado también la hicieron suya. La política servía un doble propósito, uno práctico y otro simbólico.

En primer lugar, buscaba eximir a México de las actividades desestabilizadoras promovidas desde La Habana en otros países de la región, bajo la forma de apoyo logístico y financiero a grupos guerrilleros. En segundo lugar, una buena relación con el régimen comunista cubano servía para complacer a la izquierda nacionalista, un segmento del PRI que identificó la postura como una afirmación de la soberanía e independencia de México ante Estados Unidos.

El fin de la Guerra Fría y el colapso de la Unión Soviética cambiaron la posición estratégica de Cuba. Sin los subsidios de Moscú, la economía de Cuba y los niveles de bienestar de su población se vinieron abajo. A diferencia de otros países del bloque soviético que realizaron reformas para transitar hacía una economía de mercado y un sistema democrático, el régimen comunista cubano, encabezado por Fidel Castro y su hermano Raúl, se aferró al poder.

El resultado ha sido una continua decadencia económica, que ni con el apoyo del régimen chavista de Venezuela han logrado detener. Hoy en día Cuba es uno de los países más pobres de América Latina. Depende de un turismo más bien escaso, que ha desaparecido por la pandemia del Covid-19, las remesas que envían los cubanos desde EU y la solidaridad internacional. Al declive económico ha seguido la pérdida de su influencia internacional.

La importancia de Cuba para México se ha reducido a una cuestión meramente simbólica. Ciertamente, los símbolos cuentan. Cuando Vicente Fox trató con descortesía a Fidel Castro, pagó un precio. Felipe Calderón evitó roces y mantuvo una distancia respetuosa. Enrique Peña Nieto trató de reestablecer la política de colaboración con el régimen comunista. Asistió al funeral de Fidel Castro en visita de Estado y condonó la deuda de Cuba con México

Ahora, López Obrador ha querido utilizar a Cuba como símbolo de unidad Latinoamericana en su intentona por quebrar a la Organización de Estados Americanos (OEA) y construir un bloque de naciones separado de EU, con México a la cabeza. A ello respondió el trato exagerado que dispensó a Díaz-Canel en la ceremonia del 16 de septiembre, el llamado a EU a levantar el embargo y la reunión de la Comunidad de Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El resultado fue desastroso. Cuba, en vez de unir, dividió a los países convocados. A parecer, la defensa del régimen comunista está perdiendo la importancia simbólica que la López Obrador se aferra.

*Profesor del CIDE.

Twitter: @BenitoNacif

Benito Nacif

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El Dr. Benito Nacif es profesor de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Fue Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) del 2014 al 2020 y del Instituto Federal Electoral (IFE) del 2008 al 2014.

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