La semana pasada el Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos publicó las cifras de empleo para el recién concluido mes de enero. Aunque la cifra de creación de empleos volvió a territorio positivo después de registrar una caída de 227,000 empleos en diciembre, los 49,000 nuevos empleos creados durante enero fueron considerablemente inferiores a las expectativas de mercado donde el consenso se ubicaba en 105,000 empleos.

Adicionalmente, el reporte de enero incluyó revisiones a la baja en las cifras de creación de empleo de noviembre (de 336,000 a 264,000) y de diciembre (de -140,000 a -227,000). Con estas cifras revisadas, la pérdida de empleos durante el 2020 fue de 9.6 millones.

Sin embargo, hay que destacar que con la llegada de la pandemia, la economía estadounidense perdió 22.3 millones de empleos entre marzo y abril del año pasado como resultado del cese de actividades no esenciales forzada por las medidas para enfrentar la crisis sanitaria.

Conforme las medidas de confinamiento se fueron relajando, entre mayo y noviembre, la economía americana recuperó 12.7 millones de los 22.3 millones de empleos perdidos en marzo y abril. Sin embargo, la tasa de recuperación se fue desacelerando considerablemente en el otoño hasta tornarse negativa en diciembre.

La creación de empleo pasó de 2.8 millones en mayo, a 4.9 millones en junio, 1.7 millones en julio, 1.6 millones en agosto, 715,000 en septiembre, 680,000 en octubre, 264,000 en noviembre y en diciembre una pérdida de 227,000 puestos de trabajo.

La débiles cifras de diciembre reflejan la reimposición de restricciones a ciertas actividades provocadas por el repunte en el número de casos de Covid-19 pero también la estacionalidad normal de los empleos temporales que se generan para la temporada pre-navideña.

No obstante, la realidad es que, a casi un año de la llegada de la pandemia, todavía hay 10 millones de empleos menos que al cierre de febrero del 2020. De estos 10 millones de empleos perdidos, hay más de 4 millones que pertenecen a los sectores de servicios de hospitalidad (hoteles, restaurantes, bares, lugares de entretenimiento).

Al cierre de enero de este año la tasa de desempleo se ubicó en 6.3%, casi el doble de 3.5% registrado en febrero del 2020 antes de la llegada del Covid-19. Aunque el mercado anticipa una nueva aceleración en las cifras de empleo a partir de febrero, aún falta mucho camino por recorrer para que las cifras de empleo alcancen su nivel pre-Covid.

La administración Biden y su equipo económico entienden muy bien esta situación y es por eso que pronto aprobarán un nuevo paquete de estímulos fiscales por un monto de 1.9 billones de dólares enfocado a apoyar a los negocios y familias más afectadas por la crisis sanitaria. Asimismo, la administración Biden entiende muy bien que no hay estímulo fiscal que alcance si no se controla la crisis sanitaria.

Es por esto que la aceleración del esfuerzo de vacunación ha sido una de las prioridades fundamentales de este gobierno. Hasta el domingo 7 de febrero, Estados Unidos había aplicado 41.2 millones de dosis de vacunas y el número de dosis diarias aplicadas llegó a 2.2 millones el 6 y el 7 de febrero.

Si Estados Unidos logra mantener este ritmo de vacunación y el Congreso logra aprobar el nuevo paquete de estímulos en los próximos días, la recuperación en el empleo se acelerará considerablemente en los próximos meses.

joaquinld@eleconomista.com.mx

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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