Hoy podemos comprar Cetes de manera directa, acciones de México y del mundo, ETFs, entre muchos otros

No cabe duda de que, en los últimos años, la oferta para invertir en nuestro país se ha incrementado de manera considerable.

Hoy podemos comprar Cetes de manera directa, acciones de México y del mundo, ETFs, fondos de inversión, activos virtuales, crowdfunding, entre muchos otros.

Por otro lado, la tecnología ha hecho que la oferta de servicios en línea, de bajo costo, sea hoy una realidad. Esto es muy importante porque brinda acceso a todas las personas: hoy en día podemos tener acceso a casi todos los instrumentos, a partir de montos tan bajos como 100 pesos, a costos muy competitivos (e incluso, en ciertos casos, sin comisiones).

La desventaja de casi todas estas plataformas es que no hay ningún tipo de asesoría: el usuario es responsable de tomar las decisiones sin ningún consejo. Es cierto que algunas se han preocupado por ofrecer tutoriales, simuladores, reportes de análisis e incluso cursos educativos, que nos ayudan por lo menos a darnos una idea de cómo funciona el mercado. Aquí tengo que enfatizar una máxima sobre inversiones: nunca inviertas en nada cuyo funcionamiento —y riesgos asociados— no comprendas completamente. Debes estar consciente en todo momento de qué puedes esperar y cómo manejar tu inversión: se trata de tu dinero y, sobre todo, de tu futuro.

A continuación, algunos consejos sencillos para poder invertir con éxito:

1. Tener muy claro lo que queremos lograr. En otras palabras, nuestro objetivo y nuestro horizonte de inversión. ¿Para qué estamos invirtiendo? ¿En cuánto tiempo lo podríamos necesitar? Siempre he dicho que no es lo mismo invertir dinero que podríamos necesitar en el corto plazo (por ejemplo, un fondo para emergencias), que invertirlo, por ejemplo, para nuestro retiro en el muy largo plazo. En el primer caso necesitamos instrumentos muy seguros y de alta liquidez; en el segundo podemos asumir más volatilidad, a cambio de mayor rendimiento potencial.

Tener claro nuestro objetivo de inversión nos ayuda a saber, por lo menos de manera intuitiva, cómo debemos invertir nuestro dinero. A partir de ello podemos hacer nuestra asignación de activos (de lo que hablamos la semana pasada), es decir, el tipo de portafolio que necesitamos, de acuerdo con nuestro horizonte de inversión y tolerancia al riesgo.

2. Tener una estrategia. Hay muchas maneras para invertir. Se puede optar por un portafolio de largo plazo, en donde hagamos contribuciones regulares y un rebalanceo anual. Pero también se puede hacer trading, entrando y saliendo del mercado de manera diaria. Esto último requiere mucha disciplina (somos humanos y es fácil que nuestras emociones se metan en el camino) y tiempo. ¿Qué tipo de inversionista eres? ¿Buscas rendimientos de corto plazo (a pesar de tener un horizonte de inversión largo) o prefieres mayor estabilidad en el manejo de tu portafolio?

3. Tomar muy en cuenta los costos. En esto hay una gran diversidad y es importante encontrar una buena opción costo-beneficio. Por ejemplo: algunas plataformas de inversión cobran por custodia y administración y por información en línea, además de comisiones por operación. Los costos van en contra de nuestro rendimiento y por lo tanto debemos ser cuidadosos. Como siempre digo: saber antes de actuar. Comparar y encontrar la mejor opción para nosotros.

4. Apegarnos a nuestro plan. Ya lo mencioné antes. Mucha gente compra y vende basado en rumores o en recomendaciones de amigos, sin darse cuenta cómo encaja en su portafolio de inversión ese instrumento particular. Otros se asustan y empiezan a vender en el peor momento.

Lo peor que podemos hacer es invertir siguiendo nuestros sentimientos o emociones, porque muchas veces nos hacen tomar decisiones equivocadas. La metodología y la estrategia, son esenciales. Siempre debemos tener una razón poderosa para entrar o salir del mercado, o bien para comprar o para vender un instrumento. Al no tener ningún tipo de asesoría, engañarnos a nosotros mismos puede ser muy fácil.

5. Aprender de los aciertos, pero más de los errores. Necesitamos leer sobre inversiones y aprender cómo funcionan, cómo estructurar un portafolio. A pesar de que tengamos asesoría: las decisiones siempre son nuestras.

En ese sentido, tenemos también que darnos cuenta de que todos cometemos errores, incluso los inversionistas más renombrados. Lo que hace la diferencia es aprender de ellos. Las inversiones, de hecho, la vida entera, son un proceso de aprendizaje. Siempre podemos hacerlo mejor.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.

Twitter: @planea_finanzas

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com