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Competencia, clave para crecer
La iniciativa que el Jefe del Ejecutivo anunció el pasado 5 de abril en la residencia oficial de Los Pinos, y mandó al Congreso de la Unión ese mismo día por la tarde, es tan importante como la reforma laboral, la fiscal y la política.
Si bien gran parte de los actores políticos y económicos del país poco se habían referido a los cambios en la Ley Federal de Competencia como parte de las reformas estructurales que requiere el país, la iniciativa de Felipe Calderón reabre el debate y literalmente manda el balón a la cancha del Poder Legisltivo, pero lo verdaderamente relevante es que incorpora a la sociedad y sus más diversos actores a la discusión desde el punto de vista de cambios que demanda el país y sus ciudadanos.
Durante el anuncio, el presidente Calderón dijo que tal iniciativa no tenía precedente para fortalecer la política de competencia económica de México, y agrega que la finalidad es elevar la productividad y la competitividad , y con ello promover el empleo .
Hasta tenemos que padecer los abusos en casi todos los renglones de productos y servicios que se nos ofrecen; van desde lo más básico hasta cuestiones que definen si una empresa viene a México a invertir, y el caso contrario desde luego, es decir que decida trasladar sus inversiones a otro país.
Así pues, de avanzar la propuesta del Ejecutivo en el Congreso, la economía mexicana podría aspirar a crecer mucho más de lo que indican los pronósticos más optimistas; lejos de espantar a las empresas, México sería cada día un mejor destino para que grandes y pequeñas firmas internacionales decidan instalarse aquí y abran plazas laborales
Más allá de lo que establece la propuesta de Felipe Calderón, en octubre del 2009, el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), que encabeza Verónica Baz, publicó un estudio denominado Acciones cruciales para detonar la economía , el que elaboró tras consultar a 37 expertos en las más variadas ramas de la economía del país, y concluyó que existen seis grandes campos de acción que se tienen que modificar para que se logre detonar la economía.
De éstos, destaca desde luego el rubro de Competencia en el que autonomía de la Comisión Federal de Competencia (CFC) que preside Eduardo Pérez Motta, la gestión y transparencia de la CFC y la creación de tribunales de competencia tendrían un alto impacto en la economía; de estos tres sólo el segundo no depende del Congreso, las otras dos acciones sí.
En el rubro de Telecomunicaciones destacan tres aspectos considerados de alto impacto y que demandan la aprobación del Legislativo, éstos son reforma de amparo, liberar la Inversión Extranjera Directa y la total escisión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que comanda Juan Molinar Horcasitas y la Comisión Federal de Telecomunicaciones que preside Héctor Osuna.
No es un acto de fe, las pruebas están en cada uno de los índices nacionales e internacionales, México pierde cada minuto que pasa atractivo para que las empresas y los empresarios destinen sus recursos, porque no es sólo dinero para hacer negocios en México.
Llama la atención que en aspectos tan relevantes (competencia y laboral) los partidos de oposición esperaron hasta que el Ejecutivo enviara sus propuestas al Congreso para iniciar la discusión de estos temas... por qué habrían de esperar, sólo ellos lo saben, pero la materia para iniciar el debate ya está en la mesa, ordenada y clasificada, y los legisladores de cualquier partido ya no pueden retrasar más el desarrollo del país, ya lo hicieron mucho tiempo, llegó la hora de pensar en el bien común.
No obstante, la propuesta del Ejecutivo encierra un apartado que de acuerdo con algunos expertos en la materia resulta regresivo.
Se trata de la creación de tribunales especializados en temas de competencia; que a decir, por ejemplo de Luis Berenguer, presidente de la Comisión Nacional de la Competencia de España, la tendecia es eliminar la doble ventanilla y darle toda la fuerza a un solo organismo, lo que desde luego ya hicieron España y Portugal, mientras que Francia y Brasil están siguiendo esa ruta, punto que deben considerar los legisladores y recordar los dolores de cabeza que ha dado la dualidad SCT-Cofetel.