El director general de Pronósticos para la Asistencia Pública, Jesús Villalobos López, recurrió a la realidad virtual para explicar a los legisladores federales el mecanismo utilizado por el exgerente de Mercadotecnia de ese organismo descentralizado, José Luis­ Jiménez Mangas, para pegarle al Melate y a la Revancha.

Fue la video-crónica de un fraude inevitable, pues los sorteos eran fácilmente manipulables. La Secretaría de Gobernación, por citar el hueco más evidente, sólo tenía tres interventores para dar fe y legalidad de las transmisiones de la Lotería Nacional y Pronósticos.

La vulnerabilidad, de principio a fin. Después del engaño, los falsos ganadores acudieron a recoger sus cheques, que les fueron entregados en presencia de un representante de la Gerencia de la Tesorería y otro del jurídico, además de un fedatario público. Hasta un mes después fue cuando se dieron cuenta del desfalco.

En su comparecencia de ayer, el Director General de Pronósticos para la Asistencia Pública mostró cierta pericia. A diferencia de hace un año, cuando lució desencajado y nervioso ante los diputados federales que lo cuestionaron sobre la carencia de medicamentos y la saturación de los servicios médicos en el ISSSTE -donde estuvo como encargado de la Dirección General, en sustitución de Miguel Ángel Yunes- ayer Villalobos López mostró aplomo... y un cúmulo de tarjetas que recibió de sus asesores.

Fuimos nosotros quienes nos encargamos de detectar y de perseguir a los responsables de este fraude , estableció el funcionario calderonista, y no dejaremos de hacer lo que sea necesario para asegurarnos de que nunca más se vuelvan a dar hechos como éstos .

Sin embargo, dijo verdades a modo y ocultó detalles que apuntalan las versiones de quienes piensan que dentro de ese organismo descentralizado actuaron con negligencia y parsimonia. Y es que el fraude que intentó concretar Jiménez Mangas no fue descubierto , sino que una denuncia anónima -enviada por correo electrónico al Órgano Interno de Control de Pronósticos- ofreció los detalles esenciales del plan urdido por los funcionarios prófugos para pegarle al Melate y la Revancha. Si bien Villalobos López -con la revisión de los videos de seguridad del circuito cerrado, en primera instancia y después con una indagatoria pericial que encargó a investigadores privados- logró definir el posible modus operandi llevado a cabo para la manipulación de los sorteos, no fue hasta que los cómplices de Jiménez Mangas intentaron cobrar los cheques cuando intervinieron en el caso.

En el examen forense de las fallas del sistema hay avances notables, pero en la integración de la averiguación previa que permitiría la aprehensión de los involucrados en esta trama judicial hubo errores consuetudinarios, que impidieron que el juez federal admitiera la causa. A cinco meses de que fueran separados de sus cargos, la localización de los defraudadores se antoja inverosímil.

Resulta difícil ejercer el voto de confianza que solicita Villalobos López. No se trata de que los presuntos culpables de esta intentona fraudulenta no hayan podido cobrar los cheques, sino de que se tomen medidas efectivas para recuperar la confianza de los jugadores. El desplome de las ventas del Melate, per se, debería obligarlos a tomar medidas drásticas.

Además de los funcionarios de Pronósticos, esta trama envolvió a Adriana Trápaga Martínez, interventora de la Secretaría de Gobernación. El 28 de mayo, el órgano interno de control de la dependencia inició un proceso administrativo en su contra. Desde esa fecha quedó separada de sus tareas como interventora y se le confinó a labores administrativas en la Dirección Adjunta de Juegos y Sorteos.

Carlos Armando Reynoso, jefe de la Unidad de Gobierno, adelantó ayer que las indagatorias apuntan a que Trápaga Martínez fue una víctima más de este control, lo que no la exime de responsabilidades administrativas o ministeriales.

El reforzamiento de los esquemas de seguridad y vigilancia abarcará incluso esa área de la Secretaría de Gobernación. En las últimas semanas se han contratado 15 nuevos verificadores.

Entre ellos habrá de seleccionarse a un grupo especial, que apoyará en las labores de intervención en los sorteos de Pronósticos y la Lotería Nacional.

EFECTOS SECUNDARIOS

EXHIBICIÓN. Alejados de la austeridad republicana o de cualquier sentido del recato, tres jóvenes priístas del Estado de México que detentan cargos públicos en Toluca han sido exhibidos en los medios electrónicos. Dos de ellos son Francisco Chico Barrera López, coordinador del Instituto Estatal de la Juventud en la región Toluca, y Enrique Alonso Pineda, jefe del Centro Pymes en el ayuntamiento de la capital mexiquense, quienes fueron protagonistas involuntarios del programa Esquizofrenia, del Canal 22, dedicado a reflejar los desmadres de los jóvenes chilangos clasemedieros -les llaman los mirreyes- durante los fines de semana en las playas y discotecas de Acapulco. Los funcionarios mexiquenses se divertían en la Baby’O y a partir de su inesperada popularidad, medios locales revelaron que la semana pasada viajaron a Londres para presenciar la final del torneo olímpico de futbol, donde la Selección Mexicana obtuvo la medalla de oro.