En mis reflexiones sobre el Buen Fin, he hablado mucho sobre el hecho de que, en muchos comercios, los descuentos son similares a los de cualquier venta de liquidación. Lo que sí abunda en realidad son promociones a meses sin intereses. Es lógico: es una forma de hacer que la gente gaste más, porque las compras se pueden ir pagando a plazos, sin ningún costo adicional.

Obviamente los meses sin intereses tienen un costo para los comercios que los ofrecen. Los bancos cobran una comisión elevada para poder parcializar los cargos, que puede ser mayor a 10% del total del tique. Además, por políticas bancarias, los comercios no pueden ofrecer descuentos adicionales por pagar de contado. Quizá por eso es difícil encontrar mejores precios.

¿Cuál es el problema de los meses sin intereses? Que estamos comprando con dinero que todavía no tenemos y que no hemos ganado. Es decir, comprometemos nuestro flujo de efectivo futuro.

Para entenderlo mejor, supongamos que compramos un artículo y nos quedan 12 mensualidades de 1,500 pesos cada una.

Entonces, del dinero que ganemos en los próximos meses, tendremos 1,500 pesos menos disponibles para otras cosas (por ejemplo, ahorrar para el retiro, el mantenimiento del carro o cualquier otra), porque vamos a tener que usarlos para pagar la mensualidad de algo que ya compramos, que ya tenemos.

He estado ahí y no es padre. Hace muchos años, antes de que existiera el Buen Fin, solía comprar mis regalos de Navidad en las ventas nocturnas. Como muchas personas, en una ocasión me compré una pantalla plana a 15 meses sin intereses, sabiendo que tenía la capacidad de pagarlo sin problemas.

Al principio estaba ilusionado: era más grande y se veía mejor. “Valió la pena”, me decía. Pero al pasar el tiempo, el sentimiento de no poder hacer otras cosas, porque la seguía pagando, fue fatal. Me di cuenta de que estaba viviendo por detrás de mis ingresos y no por delante. No podía disponer de la totalidad de mi quincena, no tenía capacidad de ahorro y tuve que sacrificar otras cosas cuando hubo alguna necesidad extraordinaria.

Aprendí de ello y empecé a cambiar el paradigma: pagar primero y comprar después. Eso da una sensación de libertad indescriptible, porque uno puede tomar decisiones con base en sus prioridades. Ahora, si quisiera cambiar una televisión, empezaría a ahorrar hoy durante 12 meses, para poder comprarla de contado en un año y no afectar con ello el equilibrio en mis finanzas personales.

Lo mismo he hecho con otras cosas. El último automóvil que compré fue también de contado y además pude negociar que la agencia me instalara algunas cosas adicionales, como el paquete de seguridad, sin costo extra. También pago mis seguros de forma anual (en México el recargo por pago fraccionado suele ser bastante elevado) porque planeo: cada mes tengo considerado en mi presupuesto 1/12 de la prima, de tal forma que, cuando llegue la renovación, tenga el dinero completo disponible para liquidarlos de contado. Lo mismo con el predial o las vacaciones de la familia.

En realidad, es fácil si uno tiene un presupuesto. En lugar de estar pagando las mensualidades de algo que ya compré, voy pagando, pago las mensualidades de lo que voy a comprar más adelante. Es simplemente cambiar el orden, pero significa tener el control, estar por delante de mi ingreso y no por detrás. Significa tener flexibilidad también.

Al principio puede costar un poco de trabajo, porque hay que liquidar primero las deudas anteriores, antes de empezar a ahorrar para el futuro. Eso implica tener que ajustarse el cinturón durante un tiempo, para finalmente romper el círculo vicioso y convertirlo en virtuoso.

Hacer esto, además de reducir nuestro estrés financiero, tiene muchas otras ventajas. No tener compromisos por deudas implica poder destinar el total de nuestro ingreso para las cosas que más nos importan. Además, en caso de pérdida de empleo, no habría compromisos que liquidar con el dinero de la indemnización.

Atrévete a darle la vuelta a tus finanzas personales. Cambia el paradigma de comprar todo hoy y pagar después, comprometiendo dinero que esperas tener en el futuro.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas

[email protected]

JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com