Buenos días, buenas tardes, o buenas noches, ya estamos de regreso saludándote en todos los tiempos y sus conjugaciones

Dado que el tiempo medido en el espacio apremia, digamos que los estadounidenses han sembrado en tiempo y forma las zonas productivas más dominantes del cinturón productor con maíz soya y trigo.

Contrario al año pasado, el clima no ha sido adverso aun, las condiciones son buenas y los perfiles de agua en el suelo muy adecuados tras las recientes lluvias que básicamente tocaron el 100% del cinturón occidental, y 70% del cinturón oriental. Para que te ubiques, el rio Mississippi separa una zona de la otra y con ello contrario al año pasado, las cosas bien de momento, veamos qué sorpresas nos trae el verano, si el clima se seca y los calores se intensifican.

Habrá juego de interés, pues los especuladores del managed money están apostando a las bajas y han vendido cerca de 245,000 lotes de maíz, equivalente a 31 millones de toneladas, cosa que no es nada ligero, piensa que, si algo cambia y la apuesta tiene que ser neutralizada, en muy poco tiempo estas entidades tendrán que comprar esta exposición y eso más allá de ser alcistas o bajistas generaría volatilidad.

No quiero decir que el maíz está presto a subir, especialmente cuando en teoría se esta sembrando un mundo de maíz que podría producir algo cercano a 405 millones de toneladas, que sería sin duda una cifra histórica si hacemos caso a lo que sugiere el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA pos su sigla en inglés) en sus informes de oferta y demanda.

Pero seamos cautos, el USDA hace sus estimaciones mensuales y lo reporta públicamente no para formar precios, sí para poner un contexto que el Congreso de EU utiliza para hacer política agrícola, esa que en tiempos recientes ha sido increíblemente asistencialista, primero para contrarrestar el efecto retaliatorio de China ante la guerra comercial, y ahora para aligerar el impacto negativo del Covid-19. Esta pandemia ha semiparalizado salas de sacrificio y ha dejado en el mercado sobrantes de proteína viva (ganado, cerdo y pollo finalizados) y faltantes de proteína muerta (cárnicos a disposición del consumidor).

Las cadenas de suministro se han lastimado mucho, el sistema justo a tiempo ha sido alterado gracias a shocks súbitos en la demanda que alteran por completo el eslabonamiento en el abasto.

El tema a resaltar de todo este rollo más allá de la cadena de suministro es destacar que el gobierno estadounidense ha volcado miles de millones de dólares en subsidios que a los productores les brinda la oportunidad de obtener recursos y cierto grado de liquidez y con ello la capacidad adherida de aguantar a mejores precios.

De momento el precio no ajusta a sus presupuestos, la liquidez les permite jugar un espacio muy fino entre los inventarios existentes y los disponibles, este juego lo hemos visto recientemente, hace un par de campañas, los productores cosecharon más soya que imaginación de qué hacer con ella, y no solo eso, lo hicieron justo en el calor de la guerra comercial con los chinos.

Los productores tenían mas soya que nunca y sin el cliente más grande, ambas cosas a la vez. ¿Y cual fue la resultante? Con liquidez y apoyos los productores nunca entraron en pánico, y los precios bajos que sugería el inventario existente nunca se dieron, en todo esto dominó la capacidad de apoyo oportuno con condiciones adecuadas a las circunstancias, la idea no es dar por dar, la idea es apoyar estratégicamente a un sector que es justo eso, estratégico y en estos tiempos de pandemia lo hemos visto.

El mundo se paralizó, pero nuca dejó de haber comida y producción, ¿será que es momento de hacer apoyos estratégicos en el campo para asegurar la soberanía alimenticia?

Dejemos la pregunta abierta, que sea la nación quien lo demande, no pierdas de vista el cambio radical en la cadena de suministro, los estadounidenses tienen que sustituir abastecerse desde China y zonas anexas, todo a tiro de camión, y en Mexico estamos a tiro de camión.

Los cárnicos mexicanos han sido demandados recientemente, como eso hay infinidad de oportunidades, será que estamos listos para capturarlas? No todo es crisis, en ellas hay muchas oportunidades.

Ánimo

aochoa@rjobrien.com