Como cada año, la revista electrónica Le Concurrentialiste publicó la lista de los 10 artículos académicos de competencia económica más descargados y, posiblemente, más leídos, en el 2018. En ésta y las siguientes entregas hago un esbozo de ellos. En esta ocasión presento un esbozo del artículo más popular del año, escrito por Thibault Schrepel, investigador de la escuela de leyes de la Universidad de París y editor de Le Concurrentialiste. El artículo lleva un título provocador, pues se refiere a la posibilidad de que blockchain pueda representar la muerte del antitrust (“Is Blockchain the Death of Antitrust Law? The Blockchain Antitrust Paradox”).

Schrepel da un paso adelante del análisis de plataformas y el big data, que han ocupado la atención de los analistas en los últimos tiempos, y aborda el tema del blockchain. Éste es un modelo cuyos fundamentos son la descentralización, el anonimato y la inmutabilidad. Por su complejidad y estructura, el blockchain dará lugar a un profundo cuestionamiento sobre la capacidad que tendrán las autoridades de competencia, para detectar prácticas anticompetitivas, identificar a los responsables y sancionarlos.

La peculiaridad de blockchain es que se trata de un modelo nuevo para el desarrollo de relaciones entre usuarios. Tradicionalmente, los mercados han descansado sobre la base de un sistema legal que provee de confianza y reduce la incertidumbre en el intercambio. Algunas plataformas como Alibaba han sido exitosas al haber resuelto problemas de costos de transacción e incertidumbre en transacciones entre empresas. Blockchain facilita el desarrollo de relaciones contractuales a gran escala, y reduce significativamente los costos relacionados con la confianza. En el mundo blockchain se resuelven los problemas de contratos incompletos. Las brechas contractuales son resueltas por las computadoras.

Blockchain permite que la confianza sea un problema insignificante. Los intercambios económicos que se generan en el sistema permiten la obtención y transferencia de valor con menor fricción, y sin intermediarios. La criptografía y el anonimato son las pruebas y el fundamento de la confianza. Las operaciones son permanentes, visibles, seguras y se basan en procedimientos (protocolos) que, una vez definidos, permiten la operación sin desviaciones. Estos elementos hacen que blockchain sea considerada más que una tecnología disruptiva, una tecnología fundacional.

Las posibilidades de incurrir en conductas anticompetitivas dependen del tipo de configuración. Existen modelos abiertos y cerrados, públicos y privados, cada uno con características particulares en materia de acceso, implementación, objetivos de innovación, gobernanza y número de usuarios. También hay distinción en cuanto a las capacidades para permitir la operación de software. Un aspecto distintivo en relación con las plataformas es la existencia de efectos de red particulares, llamados efectos de token, que bajo ciertas circunstancias incentivan la rápida incorporación al sistema, a diferencia de las plataformas en las que el efecto es exponencial.

Al eliminar la necesidad de intermediación, blockchain pondrá en riesgo los modelos de negocio de las plataformas más valiosas de la actualidad, que podrían ser desplazadas del mercado, probablemente más rápido de lo que se piensa. Blockchain también podría resolver problemas de acceso a la información, al permitir un uso más amplio de las mismas entre los miembros de su comunidad.

Sin embargo, el efecto en materia de competencia económica es adverso. Las autoridades de competencia deberán aplicar sus instrumentos en modelos de negocio que no permitirán identificar conductas, participantes y responsables. Probablemente ni siquiera será posible definir el mercado relevante de la manera tradicional.

Para atender estas preocupaciones, el autor propone un nuevo concepto, la infiltración regulatoria, que consiste en obligar a que los sistemas blockchain sean diseñados para cumplir con el marco regulatorio. Una vez en operación, advierte el autor, las autoridades tendrán nula capacidad de atender situaciones anticompetitivas. Sin embargo, el riesgo es que esta infiltración regulatoria inhiba o destruya modelos de negocio legítimos, que puedan ofrecer beneficios a los usuarios.

*Consultor en competencia económica, regulación y estrategia de mercados y profesor universitario.