"El que tenga ojos, que vea. El que tenga oídos, que oiga."

Mateo

 

El director de cine Ridley Scott tuvo la capacidad de imaginar un mundo distópico tecnologizado. La película Blade Runner se estrenó en 1982 pero la historia ocurre en noviembre de 2019, o sea, hoy. En el filme basado en la novela de Philip K. Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de 1968) aparecen robots idénticos a seres humanos, vehículos autónomos voladores, videollamadas y relojes inteligentes. Todo eso ya existe.

¿Por qué un cineasta sí tiene una visión tan certera de la tecnología y sus consecuencias sociales e individuales y los planificadores de las políticas públicas digitales casi nunca aciertan en sus pronósticos? El gobierno de la Cuarta Transformación concluirá en 2024, pero desconocemos la visión del México digital que ha imaginado la 4T para ese año, cuando el avance tecnológico será exponencial y abrumador.

El Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 prevé concluir el sexenio con una cobertura de servicios de banda ancha de 95%. Sabemos que en 2024 seremos más de 132.3 millones de mexicanos y que el país envejecerá dos años, al pasar de una edad mediana de 28 años en 2019 a 30 años en 2024 (Conapo).

Lo anterior significa que cuando concluya el sexenio podríamos alcanzar más de 125 millones de líneas de servicio móvil de acceso a Internet para alcanzar 95% de la población, en comparación con los 92.2 millones de líneas existentes a junio de 2019, o sea, 73 líneas por cada 100 habitantes (Banco de Información de Telecomunicaciones). La banda ancha móvil promete crecer en al menos 32 millones de líneas hasta 2024 si todos los pronósticos se cumplen.

Se sabe que en México habrá 396.5 millones de dispositivos en red para 2022 (frente a 260.4 millones en 2017) y el tráfico de datos móviles crecerá seis veces entre 2017 y 2022, una tasa de crecimiento anual compuesta de 42% (Cisco).

La inversión en infraestructura de telecomunicaciones podría ser de 86 mil 161 millones de pesos en 2020, según el Programa de Infraestructura que anunciará el gobierno federal. La cifra es prometedora y equiparable a la de 2016 (86,714 mdp). Pero una cosa es el anuncio y otra muy distinta que los operadores realmente vayan a destinar ese capital tan abultado, pero a la vez tan necesario. La administración anterior prometió en su Programa de Inversiones en Infraestructura de Transporte y Comunicaciones 2013-2018, inversiones en comunicaciones durante el sexenio por 700 mil millones de pesos, pero al final del gobierno sólo alcanzó 496 mil 331 mdp, un incumplimiento de 30%.

Ya sabemos, según el Pronóstico de Tráfico de Internet de Cisco, que en México el tráfico de Internet crecerá 2.9 veces desde 2017 hasta 2022. Este tráfico llegará a 3.8 exabytes por mes para 2022 o 124 petabytes por día, frente a 42 petabytes diarios en 2017. El tráfico de Internet en México en 2022 será equivalente a 11 mil millones de DVD anuales, 944 millones de DVD por mes o 1 millón de DVD por hora. También sabemos que la velocidad promedio de banda ancha fija crecerá 2.1 veces y la móvil cuatro veces desde 2017 hasta 2022.

Un nuevo estudio sobre el valor de la transformación digital a través de la expansión móvil en América Latina, elaborado por Raúl Katz y Sebastián Cabello de Telecom Advisory Services, proyecta que México necesitará 77 mil 353 nuevos sitios para instalar radiobases en 2030, es decir, 3.8 veces más que los sitios actuales. Sabemos que las futuras redes 5G necesitarán una cantidad exponencial de fibra óptica, espectro radioeléctrico y antenas, pero no conocemos ni la prospectiva ni las acciones necesarias para atender esa demanda de digitalización.

Este espacio no me alcanza para anotar todo lo que ya se sabe que ocurrirá, pero sí es suficiente para decir que la autoridad, los planificadores de políticas públicas digitales y los reguladores no lo están viendo, ni oyendo, ni lo están proyectando en el tiempo.

La segunda película de Blade Runner, ahora dirigida por Denis Villeneuve, ocurre en 2049. Ese año seremos 148 millones de mexicanos y la edad mediana será de 38 años. La esperanza de vida de los hombres será de 76 años y la de las mujeres de 82 años. ¡Las futuras generaciones vivirán cada vez más! No es extraño que las tecnologías más sorprendentes de la secuela hollywoodense sean la Inteligencia Artificial, la bioingeniería, la piel inteligente, los cultivos transgénicos, la edición genética y los hologramas. Todos estos desarrollos y tecnologías tienen un denominador común: aprovechar el poder de penetración de la digitalización y las TIC. Nuevamente, los cineastas lo están viendo.

En La cuarta revolución industrial, escrito por Klaus Schwab en 2016, explica que “es la fusión de estas tecnologías y su interacción a través de los dominios físicos, digitales y biológicos lo que hace que la cuarta revolución industrial sea fundamentalmente diferente de las anteriores”. Schwab también dice que “los niveles necesarios de liderazgo y comprensión de los cambios en marcha, en todos los sectores, son bajos en comparación con la necesidad de rediseñar nuestros sistemas económicos, sociales y políticos para responder a la cuarta revolución industrial”. Así o más claro.

Twitter: @beltmondi

Jorge Bravo

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM

En comunicación

Estudio los medios de comunicación, nuevas tecnologías, telecomunicaciones, comunicación política y periodismo. Autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente