Las estrategias del secretario de Exteriores llevan un alto contenido contra el odio de Trump

No nos hagamos. El entorno de odio en contra de latinos en Estados Unidos es promocionado por el presidente Donald Trump. Otra hipótesis a investigar es el alimento ideológico que consumió Patrick Crusius para matar al menos a 20 personas. En caso de que la policía encuentre vínculos entre el criminal Crusius con tuits y discursos del presidente Trump, se confirmará que el alimento criminal se lo otorgó ni más ni menos que el presidente de una nación como Estados Unidos.

De lo que no hay duda es del racismo que anima a Trump en todo momento.

Hasta ayer en la noche no había un solo tuit de Trump en el que hiciera mención explícita sobre los mexicanos asesinados. Su jefe de gabinete provisional Mick Mulvaney visitó ayer los estudios de televisión de la ABC para hacer el ridículo: confesión de partes, relevo de pruebas.

Anunció que el tirador estaba “loco”; que los motivos del ataque terrorista nada tienen que ver con la política; que el presidente Trump no tolera el odio. Un mensaje cuyo contenido transversal son los hechos alternativos.

De risa la defensa de Dan Patrick, secretario del gobernador texano. En un claro intento por defender al presidente Trump señaló a los videojuegos y a las redes sociales como factores que pudieron haber influido en Crusius a la hora de apretar el gatillo.

Marcelo Ebrard rompe la estela del pacto migratorio en el que se encontraba atrapado. Da a conocer una serie de estrategias que emprenderá frente a Patrick Crusius, autor del atentado terrorista del sábado, y anuncia el envío de una tarjeta diplomática al gobierno de Donald Trump.

Más allá del alcance que puedan tener las estrategias frente a la jurisprudencia estadounidense, sus medidas hay que leerlas como una enérgica protesta en contra del gobierno de odio que encabeza Donald Trump. Bien por Marcelo. Y bien por anunciar algo que debió haber hecho tras las amenazas que hizo Trump sobre la imposición gradual de aranceles a todos los productos que México exporta a Estados Unidos: una conferencia regional.

Ésta debe ser la ocasión para que las naciones con influencia migratoria en Estados Unidos formen un frente en contra del fascismo mediático del presidente Trump.

La propuesta podría crecer si se incluyera a los países de los que Trump negó la entrada de sus ciudadanos en enero del 2016: Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia, Yemen e Irak (este último país fue eliminado de la lista un par de meses después).

El 12 de enero del 2018, Trump dijo: “¿Por qué tenemos a toda esa gente de esos países de mierda?” Se refería a El Salvador y Haití. Trump también una petición: recibir a inmigrantes de Noruega.

De los resultados de la conferencia regional, México debería de llevar un mensaje a una escala mayor.

Patrick Crusius eligió un lugar concurrido y masivamente visitado por mexicanos. Su elección no fue azarosa: quería provocar una masacre.

Es una lástima que un gran país como Estados Unidos active una bomba letal como lo es la retórica fascista en voz de su presidente.

Lo ocurrido el sábado en El Paso tendrá que ser un punto de inflexión en la relación bilateral.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.