Cada año, especialmente durante la temporada de calor, en diversas regiones del país aumenta el uso del aire acondicionado y refrigeración; con ello, las familias consumen más energía eléctrica, incrementando los costos de facturación. Esto se ha vuelto un problema para ciertos estados del país, particularmente, Tabasco. Desde 1994, los tabasqueños hemos sido víctimas de tarifas eléctricas impagables, lo que ha conllevado a un adeudo histórico que incrementa exponencialmente sin solución real.

Los ciudadanos exigen una respuesta a esta urgente problemática, por lo que presenté una iniciativa ante la Cámara de Diputados que tiene como objetivo establecer una tasa reducida del IVA en la facturación del consumo doméstico de electricidad, para los meses determinados como los más calientes según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Es importante señalar que dicha regulación sólo aplicaría en los municipios donde el promedio máximo de temperatura haya alcanzado los 33 grados centígrados, conforme al reporte de temperatura que publique la Conagua por conducto de esa institución técnica.

Según el SMN, el estado de Tabasco figura entre las 10 entidades federativas más calurosas de la República Mexicana. Asimismo, es importante señalar que en julio de este año la Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación declaró estado de emergencia extraordinaria en 622 municipios de 23 estados, dentro de los cuales destacaron 15 de los 17 municipios de Tabasco, debido a la onda de calor que superó los 45°C. Una de las principales razones por las que Tabasco se encuentra entre las 10 entidades federativas que gastan más en energía eléctrica es que la CFE aplica las tarifas 1C y 1D, las cuales “teóricamente” deberían aplicarse a aquellos estados con temperaturas máximas mensuales, en los meses de verano, de 30 y 31°C. Al estar sujetos a esta tarifa, los tabasqueños que rebasan el consumo permitido por la CFE tienen que pagar una tarifa de castigo, algo que ha resultado en facturas bimestrales de hasta 13,800 pesos.

El artículo 1º de la Ley del Impuesto al Valor Agregado establece una tasa general de 16% para todos los contribuyentes que enajenen bienes o presten servicios independientes, pero dicho impuesto es trasladado a las personas que adquieran los bienes o reciban estos servicios. En ese sentido, mi propuesta es aplicar un IVA con tasa 0% cuando los actos por los que se deba pagar el impuesto provengan de la facturación que realice la CFE a las tarifas de consumo doméstico autorizadas durante los meses de abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre de cada año, en los municipios donde el promedio máximo de temperatura haya alcanzado los 33°C según los registros del SMN.

Medidas similares se han aplicado en Europa, particularmente en el Reino Unido y en España. En el primer caso, se le ha denominado el Winter fuel payment, donde los ciudadanos tienen acceso a créditos fiscales durante algunos meses del año, cuando tienen consumos elevados de energía eléctrica. En España, han iniciado una campaña similar, exponiendo que la luz no es un lujo sino una necesidad y exigiendo a su vez que el IVA sea reducido de 21 a 4 por ciento.

Sí hay soluciones y medidas eficientes para esta añeja problemática a la que nuestros ciudadanos exigen una respuesta clara y sobre todo apoyar la economía familiar de millones de hogares mexicanos. ¡La luz no es un lujo! Es un servicio necesario para alcanzar el derecho fundamental a una vivienda digna y decorosa.

¡Hasta nuestro próximo encuentro!

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.