En la primera parte de este artículo expuse la situación actual del sector cañero en nuestro país y, en particular, en la zona de abasto del Ingenio Huixtla, destacando su peculiaridad al proporcionar bajos precios de mercado que tiende a recuperarse

Existen puntos de mejora para incrementar la rentabilidad y competitividad del sector a los que me referiré en esta segunda entrega.

El rendimiento promedio que reporta Conadesuca para la región de Huixtla en la actividad primaria durante la Zafra 2014/15 es de 79.37 ton/ha, el cual es superior al promedio nacional que es de 68.42, siendo la causa fundamental de esta diferencia productiva la calidad de los suelos y las condiciones climáticas que predominan en la zona de abasto del Ingenio Huixtla.

No obstante lo anterior, en el mencionado ingenio se realizan de manera constante esfuerzos para mejorar todavía más la productividad y disminuir los costos de producción, logrando así, un consecuente incremento de la rentabilidad.

Entre las labores que se llevan a cabo en la actividad primaria son: control de rata cañera, mosca pinta, gusano barrenador, gusano cortador y mejores prácticas de cosecha, las cuales son fortalecidas a través del financiamiento otorgado por FIRA, complementado éste con apoyos de asesoría y capacitación.

Para el caso de la mosca pinta, el control se realiza de manera biológica empleando hongo metarhizium, producidos en un laboratorio con el que cuenta la Asociación de Cañeros CNPR, de esta forma se contribuye también con el cuidado y mantenimiento del medio ambiente.

Otra labor que se realiza es la aplicación de maduradores, con lo cual se busca elevar la concentración del KARBE (éste es el sistema de pago de la caña de azúcar a productores abastecedores de los ingenios de México y sus iniciales significan: Kilogramos de Azúcar Recuperable Base Estándar, con dichos maduradores se obtienen mayores ingresos para el productor).

Asimismo, se trabaja con una parcela de vitroplantas para fortalecer replantaciones en el campo cañero, con lo cual se espera incrementar el nivel de población cercano a 100% y elevar también el nivel de pureza con un consecuente incremento en los niveles de productividad de las plantaciones.

En lo que respecta al Ingenio, se están realizando obras de modernización que permitan moler la producción sin contratiempos y de esta manera dar mayor eficiencia a su operación, y de igual manera se trabaja en el proceso de certificación Bonsucro, que implica el cumplimiento de criterios legales, laborales, ambientales y de eficiencia en la producción sostenible de azúcar. Para poder cumplir con estas condiciones, además de las inversiones de modernización que se están realizando en el ingenio, la capacitación que cada año se otorga a los productores se fortalecerá y se le dará el enfoque que requiere la certificación.

*Bernaldino Perdomo Gregorio es promotor de la Agencia Tapachula de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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