La Alianza del Pacífico (AP) es un acuerdo de integración económico y comercial creado en abril del 2011. Este bloque está integrado por Chile, Colombia, México y Perú, cuenta con 32 países observadores y está abierto a otros países, en especial para Centroamérica. En conjunto, la Alianza representa la octava potencia económica mundial y el 50% del comercio de América Latina.

La Alianza ha tenido varios aciertos, entre ellos crear un mercado integrado latinoamericano (MILA), tener embajadas comunes, eliminar visas entre sus miembros desde el 2012, aumentar los intercambios estudiantiles entre sus miembros y recientemente - como medida de adaptación frente a la pandemia- mesas redondas de negocios electrónicos para las pymes con acuerdos inmediatos de 6.4 millones de dólares.

¿Cómo puede la AP continuar su evolución económica y enfrentar los efectos de la pandemia? La respuesta está en la inversión en ciencia, tecnología e innovación y como muestra basta un botón.

Algunos países como Corea, que hace un par de años estuvo por debajo de México en los principales indicadores económicos, tomó la decisión frente a las crisis de 1998 y el 2008 de aumentar su inversión en ciencia, innovación y educación; es decir en economía del conocimiento.

Los resultados fueron contundentes. Corea rebasó a México en los principales indicadores económicos y de innovación. La economía del conocimiento, que apuesta por la ciencia, la tecnología y la innovación, busca que los beneficios de la innovación impacten positivamente a la mayor cantidad de personas al tiempo que reduce la brecha de ingresos.

La economía del conocimiento no es nueva para México o para el mundo; sin embargo, como lo indica Roberto Mangabeira, una de las voces académicas más respetadas para la economía del conocimiento, los resultados del modelo fueron modestos para los países con un mal diseño e implementación de esta economía.

¿Cómo hacer una correcta implementación de la economía del conocimiento en la Alianza del Pacífico y en particular para México en tiempos de pandemia?

En el caso de la Alianza, un área de oportunidad es invertir en la capacitación en innovación, ciencia y tecnología para las pymes, para que éstas tengan herramientas de largo plazo para sortear los efectos del Covid-19.

Las acciones gubernamentales de la AP para las pymes han sido exitosas en articular a las contrapartes para una mejor colaboración, tales como crear grupos técnicos y redes de incubación, inversión y financiamiento. No obstante, las pymes aún no cuentan con las suficientes capacidades y competencias internas para generar innovación en la región.

Queda una gran área de oportunidad para capacitarlas e invertir en la transferencia de competencias en innovación, ciencia y tecnología, para que logren sortear e incluso salir fortalecidas frente a la pandemia.

Ahora bien, para el caso particular de México, sería interesante ver una política de Estado para impulsar la economía del conocimiento. Se dice fácil, pero los resultados son a largo plazo, lo que hace poco atractivo invertir y esperar por los frutos de la economía del conocimiento, si las acciones en México se hacen -a lo largo de los partidos- con una visión de rating político cortoplacista.

México requiere cambios profundos para salir de los efectos del Covid-19. La apuesta de México debe ser hacia la inversión en innovación, educación y tecnología - como modelo transexenal y de política de Estado. Los resultados son prometedores: salir de la crisis económica causada por la pandemia con indicadores económicos fortalecidos, una reducción de las brechas económicas y por lo tanto beneficios económicos para todos.

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