Conocer a un funcionario del más alto nivel, al consejero de los banqueros centrales, por ejemplo, ayuda a tener una idea más clara sobre el origen de sus decisiones, favorece a la posibilidad hacer previsiones sobre los siguientes pasos en la política económica e impone a una reportera, una misión casi imposible: encontrar los rasgos, los distintivos y anécdotas que nadie más que él mismo podría conocer.

La tarea potencia el reto si el funcionario en cuestión, te pone en la disyuntiva de hacerle una entrevista “dura”, es decir, noticiosa, y una de semblanza, donde accede a dejarte entrar un poco en lo que le hace quien es. Esta reportera, eligió la entrevista dura, la última que me concedió como Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens en Washington, al término de las reuniones anuales del FMI.

La misión era saber qué o quienes estaban detrás del primer mexicano que asumió la Gerencia General del Banco de Pagos Internacionales (BIS), el organismo internacional más antiguo del mundo.

La vara de comparación era cada vez más alta, cuando mis compañeros de Alto Nivel, y de Expansión, habían entrevistado ya a los ex jefes de Carstens, como Francisco Gil Díaz; Pedro Aspe; y a sus profesores de la Universidad, como Manuel Suárez Mier.

“Estaría ideal entrevistar a su esposa, Catherine Mansell”, sugirió mi editora. Ella es escritora y economista, seguro podrías contactarla, enfatizó.

La orden fue girada desde septiembre de este año. Y por más que intentaba no encontré el modo. Seguía el reloj en cuenta regresiva para la salida del Dr Carstens del Banco de México y, pese a contar ya con la entrevista realizada, la que ustedes leyeron en octubre, seguía sin los detalles, esos, que nos dejan saber más sobre la persona detrás del cargo.

Así, se me ocurrió preguntar en los tantos chats de mamás donde participo, si alguien había estudiado en el Colegio Alemán Alexander Von Humboldt, donde él había hecho la primaria. Y ahí, la primera Diosidencia:

Agustín, el niño

Así, llegué con Alberto López, Ingeniero químico, miembro de la generación  1965 – 1975, con quien Agustín Carstens compartió su niñez y adolescencia.

Fue una generación de grandes personalidades, me comenta en una cafetería, donde nos citamos. Éramos compañeros de Luis Tellez; Melba Pria, Ernesto Cervera; Rafael del Villar, y Héctor Lagos, recuerda.

“Siempre fue alguien muy sencillo y claro en sus ideas. Tenía un muy buen sentido del humor, lo que facilitó su trato sencillo y muy llevadero. Es muy considerado y puedo decir que no ha cambiado pese a las grandes responsabilidades que ha tenido”.

El ingeniero López, sigue buscando en sus recuerdos: La oportunidad de convivir en una parte de nuestra vida hace que a pesar que no nos hemos visto de hace tiempo, parezca que no han pasado los años. “Si lo veo, seguro nos abrazaríamos con mucho aprecio, porque vivimos juntos experiencias imborrables que han fortalecido nuestra amistad”.

Tiene tres hermanas y un hermano. Agustín, es el segundo, de ellos. Su mamá fue muy buena persona con nosotros. Con ellos convivimos mucho más desde primero de secundaria. Él iba a mi casa y yo a la suya, así que ambos nos sentíamos como parte de la familia del otro.

Teníamos mucho en común: nuestro entusiasmo por los deportes.

Es muy conocida la afición del Dr Carstens por el Beisbol, comenté.

Por supuesto. Pero también le gustaba el futbol, el hándbol, el ténis. De hecho nos veíamos los sábados desde las 7 de la mañana para practicar y estábamos todo el día jugando en nuestras casas en Coyoacán.

En varias de las entrevistas que le hice al Dr Carstens, mencionaba a Dios, y siempre me decía en los episodios duros por los que transitaba la economía, que “Gracias a Dios” decidieron tomar tal o cual seguro, o decisión, le dije. Mi impresión es que es un hombre creyente. ¿A usted le consta?

  • No se si es practicante. Yo se que hizo su comunión Vi varias fotos suyas en su casa, y supongo que sí fue criado en una familia católica, como la mía, pues compartíamos principios básicos de la religión.
FOTOS ESPECIAL AGUSTIN CARSTENSFOTOS CARSTENS
FOTOS ESPECIAL AGUSTIN CARSTENSFOTOS CARSTENS

El Cine Coyoacán

Pues ahora con la salida del Dr Carstens, todos mis compañeros están tratando de encontrar anécdotas, eventos y características poco conocidas del Dr Carstens. ¿Sabe usted si baila? ¿Iban a fiestas? ¿Era amiguero?

Sí bailaba, pero no era muy musical que digamos. Pero participaba en todas las reuniones escolares. Se integra fácilmente, yo diría que era  bastante normal y sociable, pero cero musical y menos cantante (sonríe, como viéndose años atrás).

Más bien nuestro grupo era de deportistas. Nuestro ambiente era jugar y luego nos íbamos con otro amigo, a cenar tacos a Coyoacán en Carrillo Puerto. Agustín no era súper relajiento, ni fue el terror de los maestros pero yo no diría que fue un nerd.

Nos conocimos desde kindergarden, refiere. Y vivimos infinidad de experiencias juntos. En la escuela, estudiando, jugando. Aprendimos a ir de excursión, a caminar por un riachuelo en las Estacas. A descubrir caminos de terracería. Teníamos 11 o 12 años y pasábamos grandes momentos.

  • ¿Iban al cine? ¿Qué hacían en vacaciones?
  • Recuerdo con mucho aprecio, el verano que abrieron el Cine Coyoacán. El que está entre Viena y Centenario. Veíamos una película tras otra, todos los días. De comedia y de aventuras. Fue un gran verano.

Comenta que en secundaria, antes de que les prestaran algún auto, se transportaban en “delfines”, como les llamaban al transporte colectivo de aquellos años.

El ingeniero no recuerda a ciencia cierta que año habrá sido el de la inauguración del Cine Coyoacan. Sus ojos chispean hurgando en sus recuerdos mientras sonríe enfatizando que fue un gran verano.

Salúdemelo mucho

  • Pues el Doctor Carstens ya se va en unos días a Suiza, a asumir una nueva responsabilidad en el Banco de Pagos Internacionales (BIS). Seguro le servirá mucho el idioma que aprendieron desde primaria.
  • Sí, de hecho le traje un par de fotos de cuando éramos niños, como me recomendó Rafael Chávez (otro excompañero del Dr Carstens que también entrevisté). Mire, esta es de cuando nos dieron la certificación del idioma alemán, el “Sprachdiplom”, que además nos entregó en propia mano el presidente de Alemania que estaba de visita en México en una ceremonia.
  • ¿Desde entonces se le notaba al Dr Carstens su intención de llegar a las alturas donde se encuentra?
  • Es una persona muy dedicada y tenía claro que para sobresalir tenía que dedicarle, tiempo y empeño. Lo que confirma su claridad, las cosas que quería hacer y su determinación.
  • Señor, agradezco infinito la confianza que tiene en mí, en el periódico al abrirnos sus recuerdos y permitirnos conocerles de niños, con sus anécdotas y fotos. ¿Quiere agregar algo adicional?
  • Creo que no tendré oportunidad de despedirme de él. Muchas de estas fotos que le comparto, seguro ni siquiera él las tiene. Salúdemelo usted mucho, y dígale que lo tenemos cerca del corazón, que es un gran orgullo ver hasta donde ha llegado. Y dígale que estuvimos juntos en el campeonísimo equipo de Juventus.

De mis Apuntes

Sirva esta entrevista a manera de reconocimiento y agradecimiento al Ingeniero Alberto López, quien amablemente nos facilitó la información y abrió las puertas de sus recuerdos para completar esta semblanza del Dr Agustín Carstens.

Por cierto, el Cine Coyoacán abrió sus puertas en el verano de 1974.

Quedo a sus órdenes, en mi cuenta del twitter @morales_yoly

Yolanda Morales

Reportera de Finanzas Globales

A la cuenta de tres

Yolanda Morales Quiroga es “corresponsal itinerante” en organismos financieros internacionales, apasionada de la macroeconomía y la política monetaria y contadora de historias, detrás de sus apuntes de reportera. Oficio en el que se ha desempeñado por 19 años.

Reportera de Finanzas Globales, blogger y conductora del Programa en línea de El Economista, Voces en Directo.