Dedico esta colaboración a María Antonia y a Dulce, mis primas españolas, por el recuerdo de unos fantásticos días que pasamos en Acapulco con mis hermanas Conchita y Julita y mi cuñado Salvador. Días de vino y rosas, cuando el bello puerto todavía era nuestro orgullo para mostrárselos y ponderarlo a los de afuera.

El recuerdo de mis primas felices se mezcla con la desazón que siento por la infamia de las seis turistas españolas violadas en la hermosa bahía.

Luis Walton Aburto, alcalde de Acapulco, fue ahora el encargado de propiciarle a la mula los palos que la han hecho incrédula, al afirmar que los tres niveles de gobierno trabajan de manera coordinada para detener a los responsables. Donde no se midió el edil acapulqueño fue cuando afirmó que hechos como la violación de las españolas suceden en cualquier parte del mundo . ¿Qué pasó, don Luis? Suceden por donde quiera, pero sin violencia. Al otro día Walton Aburto ofreció una disculpa pública por confundir la cobarde violación con el sexo consensuado.

Eso sí, como siempre sucede, después de las españolas mancilladas tapan el pozo: las víctimas y sus acompañantes afectados salieron del municipio de Acapulco custodiados por policías. El mal ya estaba hecho. La escolta de policías sólo fue una faramalla. Como dicen en mi pueblo: el camino más seguro es el recién asaltado .

El presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso del estado, el diputado perredista don Bernardo Ortega Jiménez  declaró urbi et orbi estar en favor de que se detenga y castre a los violadores. Estimado don Bernardo, sin dejar de reconocer su loable propósito, yo me conformo con que los detengan y les finquen de manera correcta un proceso penal para que no salgan de la cárcel hasta que los testículos sólo les sirvan de inútil cuelga.

Por su parte, la procuradora estatal, Martha Eva Garzón Bernal, afirmó tener indicios firmes para dar con los cinco violadores que, armados y encapuchados, abusaron de las seis españolas y amarraron a los siete hombres y a la una mujer mexicana que las acompañaban.

La licenciada Garzón Bernal declaró que el gobernador Ángel Aguirre Rivero la instruyó para aplicar todo el peso de la ley en este caso y expresó a los ciudadanos tener por seguro que llegaremos a las últimas consecuencias (¿en dónde hemos oído antes esta frase?).

Muy cerca de los delincuentes debe ya de estar la justicia guerrerense, cuando la Procuradora del estado, en un alarde de deducción, revela el móvil del sórdido delito: el robo y llegar a divertirse -nomás le faltó agregar: como en cualquier parte del mundo.

Por cierto, a través de la precitada funcionaria, uno se entera de que había una mexicana presente que pidió a los asaltantes que no la violaran y que había nacido en México. Ellos le respondieron que había pasado la prueba . Pinches culeros... Además de ojetes, malinchistas. 

Acapulco -el DF con vista al mar- me duele en el alma. Estoy triste por lo que allá sucede. Hace un mes anduve por allá, vi más soldados que bikinis.

Acapulco de mis días de sol y mis noches locas. Como se pregunta Zavalita sobre el Perú en Conversación en La Catedral, la novela de Mario Vargas Llosa: ¿En qué momento se jodió Acapulco?

¡El gag!

La explicación que dio el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, sobre el penoso accidente del edifico B2 de la torre de Pemex, si bien no disipó dudas, generó sospechas. Según explicó el funcionario hidalguense, el trágico suceso se debió a una acumulación de gas que explotó. ¿Cómo y durante cuánto tiempo se formó la acumulación?

Si entendí bien, es probable que por debajo del edificio sede de la empresa petrolera paraestatal pase una tubería por donde circula gas. Lo que no entendí y por lo que he buscado: nadie sabe bien a bien de dónde viene la tubería y adónde va. Se infiere que, con el tiempo, los tubos sufrieron desgastes que propiciaron una fuga del gas. No se especificó si el gas era metano o natural. Pregunto yo: ¿no huele?

Murillo Karam enfatizó que el gas -metano o natural- acumulado hizo contacto con una chispa en una zona poco ventilada , y provocó el estallido, la onda expansiva y el derrumbe de parte de la construcción .

Mientras se investiga si la explosión fue provocada por un accidente o por alguien, quisiera aprovechar el espacio que me queda en esta colaboración para hablar de una palabra de sonido parecido a gas: el gag.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define el sustantivo gag como efecto cómico rápido e inesperado en un filme o, por extensión, en otro tipo de espectáculo. En Internet encontré un diccionario de la lengua española que define así el susodicho sustantivo: representación de una situación cómica. En la misma página, al solicitar un sinónimo de gag, le hacen saber al solicitante que la palabra no tiene sinónimos ni antónimos. El gag no es un chiste, es un disparate, un juego de palabras, una salida ingeniosa.

Como el vocablo proviene del inglés su plural no es gages -el corrector de ortografía me subraya el término como errado- sino gags -el corrector ni protesta-. De ahí, el título de la columna que debo justificar con algunos gags acumulados.

Groucho Marx

Los gags pueden ser visuales o hablados. Entre los creadores más destacados de los primeros se encuentran Buster Keaton y Charles Chaplin, de los segundos los Hermanos Marx y concretamente el genial Groucho, del cual les ofrezco la siguiente acumulación:

¿Por qué debería de preocuparme la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?

¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.

(A una señora fea): yo nunca olvido una cara, pero con usted voy a hacer una excepción.

Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.

Cuando muera, quiero que me incineren y el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi representante.

Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

Detrás de cada gran hombre, hay una mujer. Detrás de ella, está su esposa.

¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de usted.

Disculpen si les digo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.

El matrimonio es una gran institución; por supuesto, si te gusta vivir en una gran institución.

El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.

Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.

Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

Estar en un barco es como estar en una cárcel con posibilidad de ahogarse.

Inteligencia militar son dos términos contradictorios.

Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

Nunca pertenecería a un club que admitiera socios como yo.

Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.

Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.

Todavía no sé qué me vas a preguntar pero me opongo.

No puedo decir que no estoy de acuerdo contigo.

¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener 20 hijos en su matrimonio? Amo a mi marido. A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.