Cuando pensamos en los marcos temporales de los mercados, por lo general nos fijamos en la sincronización de las decisiones de trading. Es una constante imponderable a la hora de operar. "¿Compro ahora?", "¿Puedo esperar hasta mañana?", "¿Espero hasta que la acción cotice a 100?", "Lo tendría que haber hecho ayer", son una de las tantas frases que sobrevuelan en la mente de cualquier inversionista.

El tiempo es la eterna duda, a veces el amo inflexible y otras el lentísimo sirviente que persigue al trader. Nunca hay tiempo suficiente, o hay demasiado cuando no se necesita.

Pero la verdadera habilidad en el trading es entender la diferencia entre tiempo y sincronización. Puede parecer pedante, pero de hecho son diferentes y no entender sus roles generalmente produce errores en las operaciones.

Obviamente, los traders no pueden controlar el tiempo (a diferencia de la sincronización), pero un elemento crítico que está bajo su control es el horizonte temporal de la operación y esto se vincula estrechamente a su habilidad para absorber la volatilidad y marcar las pérdidas del mercado.

Cuanto más corto es el horizonte de tiempo previsto de una operación (obviamente no se puede conocer el período exacto al comienzo), menor es la capacidad de declinaciones y pérdidas. Asimismo, una vez que se selecciona un horizonte temporal se relaciona directamente al análisis empleado: ¡no se pueden utilizar información mensual, anuncios de resultados trimestrales o gráficos semanales si se opera, por ejemplo, en un horizonte temporal de tres a cinco días!

Los principiantes suelen ignorar esto y juegan con los horizontes de tiempo. Es muy sencillo caer en la trampa de iniciar una operación en el corto plazo y convertirla en una posición estancada de largo plazo porque no obtuvo buenos rendimientos.

Por el contrario, es claro que la sincronización del mercado no solo implica las opiniones y acciones de uno, sino que está atada a las acciones y motivos de los otros. Un claro ejemplo es cursar y ejecutar órdenes stop loss. El tiempo fluye hacia la sincronización del mercado cuando consideramos el impacto del horizonte de trading seleccionado.

En términos generales, cuanto menor sea su capacidad de pérdidas, más crucial es el elemento tiempo en su estilo de trading.

Esta relación aumenta con apalancamiento: los traders pequeños solo pueden operar contra la multitud si logran elegir el máximo o el mínimo (casi exactamente). No hace falta decir que generalmente fracasan.

Con una posición apalancada, este fracaso es una experiencia dolorosa, si no termina en la ruina. Para las posiciones en el corto plazo con apalancamiento significativo, se requiere atender al mercado prácticamente minuto a minuto, lo que puede ser mentalmente agotador y conducir a malas decisiones.

Todos los traders deben pensar cuidadosamente cuáles serán sus horizontes temporales, el nivel de detalle de la información y el análisis que utilizan, y ser conscientes que su propia sincronización del mercado no es importante para el mercado en sí. Ocupa un lugar importante en su mente pero, obviamente, es desconocida para el mercado. No habrá éxito en las operaciones únicamente por las decisiones de sincronización, los mejores traders también están en sintonía con los tiempos del mercado.

Tres medidas prácticas para los traders

  • 1. Los traders exitosos tienen un fuerte control sobre su horizonte temporal de inversión. En términos prácticos, implica tener objetivos de tiempo, así como objetivos de ganancias y órdenes stop loss. El viejo comercial que decía "el tiempo rompe el acuerdo" también se aplica al trading.
  • 2. Es importante que su análisis del mercado esté en línea con su horizonte temporal. Si la perspectiva es a tres meses, la información de precio por hora es inútil.
  • 3. Recuerde que cuanto más corto sea su horizonte, más sensible es su posición a la volatilidad y la exposición a declinaciones. El mercado marchará a su propio ritmo, tiene que ser consciente de esto para ejecutar estrategias de trading exitosas.

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