Esta cifra representó 8.3% del Producto Interno Bruto total nacional, la cual ha mantenido una tendencia lateral desde el 2013. No obstante, en años previos (2003-2012) el promedio se encontraba en 8.5%, incluso en periodos de crisis (2008-2009) donde representó 8.6%.

Dentro de los componentes de la cuenta, el que más aportó a la creación de Valor Agregado Bruto (VAB) fue transporte, participando con 17%, seguido por artesanías y otros bienes (14.6%); restaurantes, bares y centros nocturnos (10.5%); alojamiento (9.1%); segundas viviendas (3.5%) y tiempo compartido (1.2%).

El restante, 44.1% fue aportado por otros servicios que incluyen: agencias de viaje, servicios financieros, alquiler, servicios médicos, tours, comercio y servicios de información.

Es importante resaltar que desde el 2004 el transporte aéreo ha ganado terreno sobre el transporte terrestre respecto del total en este servicio; sin embargo, el segundo aún representó más de la mitad (58%), mientras que el primero menos de la sexta parte (12%).

En esta misma línea, consideramos que dicha composición refleja un área de oportunidad para el crecimiento de las aerolíneas, especialmente las de bajo costo, representando también un potencial en los aeropuertos.

En el caso de las aerolíneas, creemos que la oportunidad para penetrar el mercado se encuentra en las rutas terrestres que impliquen cinco o más horas de viaje.

De esta forma, las aerolíneas tendrían que esforzarse en crear campañas publicitarias para fomentar todo tipo de viajeros, con especial énfasis en primeros voladores . De acuerdo con datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), en el periodo 2012-2015 los viajeros que optaron por trasladarse en avión incrementaron 10.6% de forma acumulada y aquellos que lo hicieron en autobús crecieron 1.9%.

De esta forma, el Gasto de Consumo Turístico sumó P$2,459 millones (+4.5% a/a), de los cuales 91.8% fue por turistas mexicanos y el restante 8.2% por turistas extranjeros. El gasto de consumo extranjero registró la mayor variación histórica (+28.8% a/a).

Observamos que cuando anualmente la depreciación del tipo de cambio es significativa (superior a 10%), la variación de consumo receptivo lo es también, con excepción del 2008, año en que la moneda se depreció 25% respecto del dólar y el consumo receptivo únicamente avanzó 2 por ciento.

La mayor aportación al Consumo Turístico se realizó por viajeros vacacionales (33%); le siguieron los viajeros con otros motivos de viaje (visitas de familiares y amigos, estudios, asuntos religiosos o de salud) con 24.6%; viajeros de negocios (22.3%); excursionistas (16.8%) y 3.2% restante fue resultado de gastos realizados previo a viajes internacionales. Estos porcentajes se han mantenido estables desde el 2003.

La Formación Bruta de Capital Fijo relacionada con la actividad turística, participó con 4.6% de la Inversión Fija de la economía en el 2015 a precios constantes, al situarse en P$143,895 millones desde 1.2% en el 2003. Tal participación fue la mayor históricamente y continuó con la tendencia positiva de los últimos 13 años.

Las actividades turísticas, además de generar valor agregado a la economía, apoyan a la creación de empleo.

Así, las actividades relacionadas con el turismo aportaron 2.3 millones de puestos de trabajo, representando 5.8% del total del empleo remunerado del país en el 2015. La mayor creación de empleos se generó en restaurantes, bares y centros nocturnos (36.6%), seguido por otros servicios (24.7%), transporte (16.2%), producción de artesanías y otros bienes (13.1%) y los servicios de alojamiento, segundas viviendas, tiempos compartidos y servicios de esparcimiento que agruparon 9.4 por ciento.

Es peculiar el caso artesanías y otros bienes, que aportan gran porcentaje del VAB (14.6%) mas no en generación de empleo.

Hacia el 2016 y el 2017 percibimos que el sector continuará como gran dinamismo en nuestra economía.

Ante la depreciación actual del tipo de cambio, sin duda observaremos que la demanda de viajeros de placer (extranjeros y nacionales) beneficiará en gran magnitud a diferentes rubros del turismo, que es considerado una industria de industrias.

* Armando Rodríguez es gerente de Análisis y Lucía Tamez es analista de Signum Research.