De los accionistas de Telefónica, 70% eligió recibir el último dividendo flexible, conocido como scrip dividend, en forma de nuevos títulos, frente al 29.99% que optó por percibirlo en efectivo, según informó la compañía de telecomunicaciones a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

En concreto, los accionistas titulares del 29.99% de los derechos de asignación gratuita aceptaron el compromiso irrevocable de compra de derechos asumido por Telefónica. De esta manera, el grupo deberá abonar un importe bruto de 499.7 millones de euros por estos derechos, a los que ha renunciado y han sido amortizados.

Por el contrario, los accionistas titulares del 70.01% de los derechos de asignación gratuita optaron por recibir nuevas acciones de Telefónica, lo que sitúa el número definitivo de acciones ordinarias emitidas en el aumento de capital liberado en 137.23 millones, equivalente a 2.8% del capital social.

Tras este incremento de capital, cuyo importe asciende a 137.23 millones de euros, dado el valor nominal de un euro de los títulos, la cifra del capital social de Telefónica quedó fijada en 5,037.8 millones de euros, dividido en 5,037.8 millones de acciones.

La compañía informó que está previsto que las nuevas acciones queden admitidas a negociación en las cuatro Bolsas de Valores españolas y sean contratables a través del Sistema de Interconexión Bursátil Español el próximo 13 de diciembre, de modo que su contratación ordinaria en España comience el 14 de diciembre del 2016.

Telefónica fijó el pasado 11 de noviembre los términos para la ejecución del próximo reparto flexible del dividendo, según los cuales los accionistas tenían la opción de recibir 0.34 euros en efectivo por acción o un título nuevo por cada 25 disponibles.

El plazo para solicitar la retribución en efectivo concluyó el pasado 23 de noviembre, mientras que el martes 29 de noviembre concluyó el periodo de negociación de los derechos de asignación gratuita.