Los precios del petróleo terminaron el noveno mes del año con bajas de más de 5%, ante el temor por nuevos brotes de coronavirus en varios países de Europa y Estados Unidos, poniendo en duda una recuperación de la demanda.

La mezcla mexicana de exportación cerró septiembre con caída de 9.13%, aunque ayer 30 de septiembre, apenas ganó 0.03% cerrando su precio en 37.11 dólares el barril.

El referencial mundial Brent del mar del Norte, por su parte, terminó el noveno mes del 2020 con una baja de 9.56% cotizando en 40.95 dólares el barril. Ayer 30 de septiembre, cayó 0.19 por ciento.

El estadounidense West Texas Intermediate (WTI) finalizó septiembre con una caída de 5.61% a 40.22 dólares el barril. Este miércoles subió 2.37 por ciento.

Ayer los precios se recuperaron tras el informe semanal de la Agencia estadounidense de Información sobre Energía, (EIA), que dio cuenta de que las reservas estadounidenses de crudo bajaron en 2 millones de barriles (mb) al 25 de septiembre, para colocarse en 492.4 mb, cuando los analistas esperaban un incremento de un millón de barriles.

Esta caída se explica en parte por un mayor procesamiento de crudo en las refinerías estadounidenses que funcionaron a 75.8% de su capacidad, un punto porcentual más que la semana anterior.

“Es algo necesario, porque se precisan importantes reservas de gasolina” cuando se acercan las fiestas de fin de año y la demanda de carburante generalmente sube, destacó Phil Flynn, de Price Futures Group.

“El petróleo estadounidense es particularmente demandado en muchas regiones del mundo. Incluso China parece querer comprar”, añadió el  experto en temas energéticos.

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, expresaron esperanzas de lograr grandes avances en las negociaciones sobre el paquete de ayuda por el coronavirus, poco antes de que la Cámara baja vote sobre un nuevo proyecto de ley de cereca de 2.2 billones de dólares.

Bajará la demanda

Standard & Poor’s estimó que la demanda mundial de petróleo se va a reducir en 8.7 millones de barriles diarios en 2020, lo que representa un descenso de 8.4% con respecto a 2019 como consecuencia de la crisis provocada por la expansión del Covid-19.

En su análisis ‘La transición energética y el Covid-19: un momento crucial para las políticas climáticas y las empresas energéticas’, la calificadora de riesgo concluye que el crudo, que romperá con seis años de subida de la demanda, es la fuente de energía más afectada en esta crisis debido a su preeminencia como materia prima para combustibles de transporte terrestre, aéreo y marítimo.

Por otra parte, es improbable que la OPEP aumente su producción petrolera tal y como tiene planeado a partir de enero, ya que podría significar añadir más presión bajista a un mercado ya débil, dijeron operadores.