El peso mexicano perdió terreno por segunda jornada consecutiva frente al dólar. El tipo de cambio terminó las operaciones en 21.7190 unidades por dólar, contra un previo de 21.6290 unidades ayer, con datos del Banco de México (Banxico).

El movimiento en la cotización significó para la divisa mexicana una pérdida de 9 centavos, equivalentes a una variación de 0.42 por ciento. El par se desplazó en un rango abierto entre 21.8782 unidades y un nivel mínimo de 21.5699 por dólar.

 

Con la liquidez de regreso a los mercados, luego de un feriado en Estados Unidos, la divisa mexicana sucumbió ante un fortalecimiento generalizado del dólar. Esto ocurrió debido a la mayor percepción de riesgo por tensiones comerciales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer que su país debe poner freno a su dependencia de China y fabricar sus propios suministros. Habló también de un arancel para las empresas que creen trabajos en el gigante asiático.

El Índice Dólar (DXY), que mide a la divisa estadounidense contra una canasta conformada por seis monedas de referencia, subía al cierre 0.79% al nivel de 93.45 unidades. Sólo el yen japonés se apreciaba entre los componentes del índice.

Presión del petróleo

Las divisas de América Latina, en especial las de los países productores de materias primas, recibieron presión de los precios del petróleo. Los futuros del estadounidense WTI caían con fuerza -6.99% a un precio de 36.99 dólares por barril.

El real brasileño encabezaba las pérdidas con un retroceso superior a 1%, mientras que el peso colombiano cedía más de 0.70 por ciento. Los temores relacionados con la demanda mundial de crudo son la principal razón de esta caída.

jose.rivera@eleconomista.mx