Los precios del petróleo tuvieron el viernes su peor jornada en 17 meses, golpeados de lleno por el surgimiento de una nueva variante de coronavirus, que arroja dudas sobre la trayectoria de la economía mundial.

El barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en enero perdió 13.06% en Nueva York a 68.15 dólares. Desde abril de 2020, cuando llegó a tener precios negativos, no se observa una caída de tal magnitud. El WTI volvió en una jornada al nivel de inicios de setiembre.

En Londres, el barril de Brent del mar del Norte para enero cedió por su parte 11.55% a 72,72 dólares.

El movimiento está directamente vinculado al descubrimiento en Sudáfrica de una nueva variante de coronavirus, bautizada este viernes como Ómicron por la OMS, que la calificó de "preocupante".

"Incluso sin restricciones drásticas" susceptibles de limitar la propagación del virus, "las personas serán más prudentes y eso pesará sobre la demanda" de crudo, estimó Michael Lynch, presidente de Strategic Energy & Economic Research (SEER).

Varios países europeos y Estados Unidos suspendieron el viernes los vuelos provenientes del sur de África para tratar de contener el avance de Ómicron.

"Estoy sorprendido por la envergadura de este descenso, porque es todavía muy pronto para saber cuál será el impacto y si las vacunas serán o no eficaces", comentó el analista.

Según las agencias Reuters y Bloomberg, la OPEP y sus aliados en el seno de la Opep+ planean modificar su calendario de aumento de producción en reacción a la aparición de esta nueva variante.

La reunión mensual de esta alianza está prevista para el jueves.

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