La mayoría de los exchanges de Corea del Sur cerrarían el próximo viernes a causa de las nuevas y estrictas normas del organismo de control financiero del país asiático.

Mientras los operadores de los exchanges se apuran para cumplir los requisitos, para este 24 de septiembre, todos los exchanges de Corea del Sur deberán obtener sus licencias de parte de reguladores financieros y de Internet.

Hasta el momento solo 28 exchanges, de los 63 que operan en el país asiático, habían obtenido la certificación de la Agencia de Internet y Seguridad de Corea (KISA), el primer paso para obtener la aprobación final de la Comisión de Servicios Financieros (FSC). Según la FSC, es poco probable que los 35 exchanges restantes puedan cumplir con los requisitos en el plazo establecido.

Expertos coinciden en que el cierre de más de la mitad de los exchanges de criptomonedas de Corea del Sur podría allanar un camino fácil para la aparición de monopolios de criptomonedas, lo que, según algunos, podría perjudicar a inversores ordinarios.

Con estos cierres, la mayor parte de las altcoins de Corea del Sur, se perderían, poniendo en peligro 2,500 millones de dólares de activos de los inversores. Por este motivo, la FSC instó a los inversores a retirar sus activos antes de la fecha límite del 24 de septiembre, advirtiendo que esos activos podrían ser irrecuperables si un exchange cierra.

Por otra parte, otro grupo de expertos afirma que los temores a los monopolios son exagerados y argumentan que la abundancia de opciones en el extranjero para los exchanges centralizados y el crecimiento masivo de los exchanges descentralizados demuestra que las opciones ofrecidas a los operadores están aumentando, no disminuyendo.

Este grupo de especialistas expresó que el endurecimiento de las normas significa que sólo las plataformas "menos conformes y menos preparadas" serán eliminadas y que esta nueva normativa legitima el espacio de las criptomonedas. Y aclara las prácticas del sector para los participantes que pueden hacer frente a ellas, afirmando que a largo plazo, los esfuerzos del regulador serán positivos para el sector.