El grupo energético español Iberdrola anunció este martes un beneficio de 838 millones de euros en el primer trimestre de 2018, un aumento de 1.2% frente al mismo periodo del año anterior, gracias principalmente a su filial brasileña Neoenergia.

Este resultado fue mejor que el esperado por los analistas interrogados por la empresa de información financiera Factset, que esperaban en promedio un beneficio a la baja de 810 millones de euros.

La facturación progresó un 14%, a 9,340 millones de euros, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) escaló un 24%, a 2,324 millones de euros.

El crecimiento menos marcado del beneficio neto se explica sobre todo por la ausencia de un beneficio excepcional de 255 millones de euros que la compañía consiguió en 2017 por la fusión del fabricante eólico Gamesa, del que posee 8%, con el negocio también eólico del alemán Siemens.

El Ebitda creció por la integración en sus cuentas de la filial brasileña Neoenergia, cuyo beneficio neto casi se duplicó a 288 millones de reales brasileños (68 millones de euros).

El grupo enumeró también el aumento de su producción de energía renovable y las condiciones meteorológicas favorables en España tras una larga sequía, que permitieron incrementar la producción hidroeléctrica.

Su producción de energía aumentó en sus principales mercados: España, Reino Unido, Estados Unidos, México y Brasil.

La deuda neta se situó en 33,100 millones de euros, en ligera alza tras las inversiones de 1,180 millones de euros en el primer trimestre, en particular en redes y energía renovables.