El deterioro en los fundamentales de México a raíz de la crisis provocada por el Covid-19 ha provocado que se registren salidas de capitales tanto en el mercado de deuda gubernamental como en la renta variable local, de acuerdo con analistas de Banco Base.

“En el mercado de valores gubernamentales lo que vimos fue una salida de capitales que al 5 de mayo se ubicó en 1.89 billones de pesos, esta es una disminución aproximadamente de 314,000 millones de pesos desde el 21 de febrero, y esta salida de capitales se concentra principalmente en instrumentos de largo plazo”, dijo Jesús López, subdirector de análisis económico de Banco Base en conferencia de prensa.

La disminución en la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros respecto a Bonos M, ha disminuido en 258,407.67 millones de pesos entre el 21 de febrero y el 6 de mayo. Este tipo de bonos contribuye con el 89.13% de la tenencia total de residentes en el exterior.

El 21 de febrero el saldo de valores gubernamentales en posesión de residentes en el extranjero alcanzó su punto máximo en el año a 2.2142 billones de pesos, de acuerdo con el Banco de México.

Respecto a cetes, que contribuyen con el 8.49% de la tenencia de extranjeros, hay una baja en 85,558.97 millones de pesos, mientras que en Udibonos la disminución ha sido de 2,701.50 millones de pesos en el plazo referido, y en Bondes D, la baja fue de 924.13 millones de pesos.

El especialista explicó que en el mercado secundario la tasa de bonos M ha bajado de un nivel superior al 8% a uno de 5.9%, la cual es muy considerable.

 “Lo que estamos viendo aquí es una etapa de equilibrio en el mercado secundario y definitivamente el que la tasa de interés esté bajando no corresponde a flujos de capitales positivos, una de las razones por las que las tasas de interés están bajando son por las expectativas de mayor riesgo en el corto plazo”, señaló López.

Agregó que por esto ha aumentado la demanda por el instrumento en el mercado secundario, y reiteró que no debe interpretarse como una entrada de flujos de capitales al país, en tanto que las tasas de corto plazo también han bajado, pero esto sería por las expectativas de menores tasas de interés por parte del Banco Central.

Considerando los promedios móviles a 30 días de los flujos diarios por tipo de instrumento, es decir, cuánto ha salido en promedio en los últimos 30 días por tipo de instrumento, el analista comentó que el movimiento alcanzó su peor nivel en cerca de 8,000 millones de pesos diarios en el agregado durante la primera mitad de abril, “de ahí en adelante vimos que se mantuvo el ritmo de salida de los instrumentos y ya en los últimos días hemos visto el regreso de esta tendencia en Bonos M principalmente”, acotó.

Para revertir esta tendencia, uno de los principales factores sería una mayor estabilidad en el tipo de cambio, aseguró Jesús López, así como una disminución en la percepción de riesgo sobre el país y mayor claridad en las perspectivas económicas, “que no es el caso en el corto plazo”, fustigó. Indicó que la volatilidad en el tipo de cambio está cercana al 22 por ciento, más del doble que la del año pasado, “difícilmente vamos a ver un regreso de capitales al país, al menos en el corto plazo”.

Salen también de renta variable

Respecto al mercado de capitales, López señaló que en marzo y abril también se registró una fuga en este tipo de instrumentos, pues el saldo de la posición de no residentes en títulos de renta variable fue de 98,278.9 millones de dólares en abril, el menor nivel desde 2009, 34% menos respecto al monto en enero de este año, en 150,928.5 millones de dólares.

“El grueso de esta salida ocurrió durante marzo y abril, el flujo es parte de lo que ocurrió en los mercados de capitales donde vimos una salida significativa. Los determinantes en el mercado accionario tienen que ver más con los flujos de efectivos de las empresas en el largo plazo, y dados los datos que estamos viendo en abril, se complica el panorama”, puntualizó.

En tanto, Gabriela Siller, directora de análisis de Banco señaló en la misma conferencia que al considerar que la economía mexicana tardará más en recuperarse, tiene sentido que los flujos descontados serán menores, provocando así una salida del mercado accionario local.

“Seguramente en mayo habrá una ligera recuperación, aunque creemos que el mercado está rezagado”, puntualizó Siller.