Después del auge de las materias primas, los precios de los granos se toman un respiro del super ciclo, ya que se desploman hasta 15% desde sus máximos en el año debido a mejores perspectivas en la producción del ciclo primavera- verano.

Las expectativas respecto al clima para la próxima cosecha en Estados Unidos, así como un ligero ajuste en la demanda del principal consumidor, China, y los ajustes de los inversionistas ante la postura de la Reserva Federal, son algunos de los factores que están moviendo el precio de las materias primas en el mercado de futuros de Chicago.  

El precio del maíz, que alcanzó su máximo el 7 de mayo en 7.72 dólares por bushel ha tenido una caída de 17.63% desde esa fecha, cotizando ahora en 6.35 dólares. Hasta el 7 de mayo, su precio había ganado en el año 59.7%, sin embargo, a la fecha tiene un incremento de 31.51 por ciento. 

Alfonso García Araneda, director general de Gamma Derivados, detalló que dichos contratos, para maíz, trigo y soya alcanzaron su precio máximo el 7 de mayo. “El maíz tocó su precio máximo de 252 dólares por tonelada, cayendo el 25 de mayo más de 18.39%, con un nivel de 205.6 dólares por tonelada. A la fecha cotiza en 37.8 dólares por debajo de su máximo”.

“Apenas empezó a llover en la franja maicera de Estados Unidos, que había estado teniendo altas temperaturas, ahora se ven climas más templados, en algunos casos hasta frescas, por lo que aumentan las expectativas de que puedan haber mejores rendimientos en los cultivos”, agregó.

En el caso del trigo, ahora cotiza en 6.34 dólares, con un descenso de 16.80% respecto de su máximo del 7 de mayo en 7.63 dólares, cuando acumulaba un rendimiento en el año de 18.9%, ahora su precio está 1.08% por debajo de su nivel de inicios del 2021. 

Con un precio de 13.29 dólares por bushel, la soya tiene un retroceso de 18.98% desde su punto máximo del año alcanzado el 12 de mayo en 16.41 dólares, que hasta ese día subía 25.2%en el año. Al viernes pasado su precio solo está 1.48% por encima de su valor del cierre del 2020.

Mejor clima

Ana Azuara, analista de Materias Primas en Banco Base, explicó que el incremento en estas cosechas es resultado de “una mejor expectativa en las condiciones climáticas de Estados Unidos, se esperan lluvias, y parece ser que la siembra y la cosecha van bien, por lo que se espera que haya un aumento en la producción de estas cosechas, lo que alivia la oferta global. Sin embargo, es un efecto momentáneo, la demanda sigue siendo mucha”.

Los agricultores mexicanos utilizan como precio de referencia, para la producción del ciclo primavera-verano, el valor de los contratos en la Bolsa de Futuros de Chicago (CME, por su sigla en inglés) con plazo para marzo de 2022.

Azuara comentó que “si la Fed llegara a subir la tasa de interés o disminuir su recompra de bonos, tendría un impacto en el fortalecimiento del dólar, impactando negativamente a las materias primas, pues baja su demanda”.

ariel.mendez@eleconomista.mx