De no sufrir modificaciones la política de deslizamiento aplicada al precio de la gasolina en lo que resta del año a diciembre del 2012, el costo del combustible tipo Magna –el más demandado en el país- será de 10.81 pesos por litro, con lo cual en el sexenio de Felipe Calderón habrá aumentado 60.38 por ciento.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el incremento será de los más bajos en las últimas administraciones.

Con López Mateos aumentó 900%; con Miguel de la Madrid, 18,100%; con Carlos Salinas, 136%; con Ernesto Zedillo, 290%, y con Vicente Fox, 28 por ciento. Sin embargo, será un avance superior a la inflación acumulada del periodo, estimada en 28 por ciento.

Actualmente, el gobierno federal aplica el llamado gasolinazo el segundo sábado de cada mes. El ajuste es de 9 centavos en el combustible tipo Magna y en el diésel, mientras que en la clase Premium es de 5 centavos.

En lo que va del sexenio van 65 ajustes a la cotización del combustible. La magnitud es distinta, van desde 2 hasta 9 centavos cada uno. En el 2009 -cabe recordar- las autoridades decidieron suspender el deslizamiento por la crisis económica, por lo cual en ese año sólo se observaron dos modificaciones.

Del 1 de diciembre del 2006, cuando Felipe Calderón tomó las riendas del país, a enero del 2012, el combustible pasó de 6.74 a 9.82 pesos, según cifras de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas), es decir, un incremento de 46 por ciento.

Así, con el aumento gradual esperado, la gasolina Magna tendrá un alza de 11.1% en este año, la Premium, 5.67% y el diésel, 10.7 por ciento. En todos los casos, la cifra está por arriba de la inflación proyectada por el Banco de México, de entre 2 y 4 por ciento.

El aumento en el costo de la gasolina tiene un efecto multiplicador en el precio de los bienes y servicios que se consumen en el país, el director general del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN), del Tecnológico de Monterrey, José Luis de la Cruz, comentó que por cada punto porcentual que sube el hidrocarburo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) lo hace en 0.2 por ciento.

Bajo ese escenario, el avance estimado en su precio en el 2012 tendrá un impacto inflacionario de 2.2 por ciento.

La aplicación de los gasolinazos tiene por objetivo reducir el subsidio -de manera paulatina- que las autoridades aplican en su costo, dado que son recursos que pueden ser empleados en otros rubros de la economía nacional, como educación, salud o seguridad.

Del cierre del 2006 al tercer trimestre del 2011, el último dato público en la SHCP refleja que la subvención aplicada fue por 480,256 millones de pesos, una cifra superior a los 171,000 millones estimados por la dependencia para el periodo.

La ayuda de asistencia que brinda la Federación es un tema por demás controversial. Su aplicación beneficia el poder de compra de las familias mexicanas, aunque de manera heterogénea y a un precio relativamente alto.

Según la Secretaría de Hacienda, sólo 30% de la población que gana más concentra 53.2% del subsidio, mientras que los tres deciles con menores recursos sólo emplean 10.9 por ciento.

Las contrariedades del suceso han llamado la atención de especialistas y de algunos organismos internacionales, que han demandado su eliminación o modificación en su aplicación. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) exhortó a México a eliminarlo gradualmente, ya que –aseguró- drena los recursos del presupuesto.