BlackRock, el administrador de activos más grande del mundo, superó las estimaciones de los analistas de ganancias trimestrales, impulsado por fuertes flujos en su negocio de fondos negociados en Bolsa (ETF por su sigla en inglés), que impulsó los activos generales bajo administración a un récord de 7.43 billones de dólares.

Un repunte en los mercados mundiales de renta variable y las fuertes entradas en los segmentos de negocios ayudaron a la compañía a atraer 128,840 millones de dólares en recursos frescos durante el cuarto trimestre del 2019 que terminó el 31 de diciembre.

“Es evidente, por nuestros flujos en el cuarto trimestre, que estamos ganando más de la cartera de nuestros clientes”, dijo el presidente ejecutivo Larry Fink en una entrevista con Reuters.

A pesar de que el mercado bursátil disfrutó de un fuerte repunte recientemente, muchos de los clientes del gestor de activos estaban subinvertidos en acciones y se mantuvieron fuertemente orientados hacia valores de renta fija, mencionó Fink.

Sin embargo, los temores de una desaceleración mundial se han moderado hasta el 2019 y los inversores han comenzado a asumir riesgos, agregó.

Los ETF de la marca iShares de BlackRock obtuvieron 75,200 millones de dólares de dinero nuevo, en comparación con 41,500 millones de dólares en el trimestre anterior, llevando la entrada neta del año a 183,000 millones de dólares.

“Muchas veces, si una empresa es grande, la ley de los grandes números dificulta el crecimiento, no estamos viendo eso con BlackRock”, refirió Kyle Sanders, analista de la firma de servicios financieros Edward Jones.

“El tamaño en realidad, les permite seguir siendo más agresivos e impulsar nuevos productos y ganar participación de mercado”, señaló San Sanders, quien mantuvo una calificación de ‘compra’ en la compañía.

Cambio climático

Con su creciente peso, BlackRock ha atraído un mayor escrutinio de sus inversiones en combustibles fósiles. El martes, Fink advirtió a las juntas directivas de la compañía que intensifiquen los esfuerzos para enfrentar el cambio climático, un cambio significativo por parte del principal administrador de activos del mundo.