Fibra Prologis se prepara para debutar en el mercado mexicano de bonos verdes con una emisión por 250 millones de dólares, convirtiéndose así en el pionero dentro del sector de fideicomisos inmobiliarios y en la cuarta compañía en México en hacer este tipo de colocación.

La firma, dedicada a adquirir y operar propiedades para uso industrial en el país, ya inició los trámites para llevar a cabo la venta de los bonos con etiqueta verde, con fecha estimada el próximo 29 de octubre, según muestran los documentos presentados a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En ellos expone que los recursos planea usarlos para el financiamiento y gastos relacionados con la construcción y remodelación de edificios verdes, en la generación de energía renovable y para mejorar la eficiencia energética en sus inmuebles.

También los destinará a propósitos corporativos generales, incluyendo el refinanciamiento de ciertos pasivos, como son dos créditos bancarios, uno por 150 millones de dólares y otro por 225 millones de dólares, ambos con vencimiento en 2023.

“En espera de la asignación de los ingresos al portafolio de Proyectos Verdes Admisibles, tenemos la intención de utilizar los ingresos netos de esta oferta para fines corporativos generales, incluyendo el reembolso, la recompra o la oferta de endeudamiento”, detalló el fibra en los documentos que también indican que se pretenden ofrecer los papeles, con clave FIBRAPL 20DV, a tasa fija y a un plazo de 12 años.

Visto bueno

Fibra Prologis ha recibido una “segunda opinión” favorable por parte de Sustainalytics, una firma internacional que califica las prácticas y proyectos de sostenibilidad de las empresas, para esta emisión inaugural.

Sustainalyticsconsidera que “la oferta es confiable y se alinea con los cuatro Principios de Bonos Verdes de la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA por la sigla en inglés) del 2017, los cuales tienen que ver con la vigilancia del uso de los recursos, con el proceso para la evaluación y selección de proyectos, así como con la administración de los ingresos y el reporteo.

El objetivo de la segunda opinión es proveer a los inversionistas una evaluación independiente del Marco de Bonos Verdes de Prologis.

Los intermediarios colocadores son las Casas de Bolsa BBVA y HSBC y la oferta se realiza bajo el amparo de un programa previamente autorizado a cinco años, por 30,000 millones de pesos.

A medida que la crisis climática se vuelve cada vez más un factor de preocupación, los inversionistas buscan cada vez más invertir su dinero en productos más sostenibles, advirtieron especialistas en un reciente foro.

Fibra Prologis tiene un portafolio de 201 edificios para uso logístico y de manufactura, ubicados en las ciudades de Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara.

En conjunto tiene una tasa de 96.4% de ocupación y suman 3.6 millones de metros cuadrados de área bruta rentable.

Estas propiedades son arrendadas a 224 clientes, incluyendo empresas del sector logística, transporte, minoristas y fabricantes.

Entre ellos destacan firmas reconocidas como Amazon, Mercado Libre, IBM de México, DHL y LG.

La calificadora HR Ratings le asignó la nota “AAA” con Perspectiva Estable a escala nacional y “BBB+ (G)” con Perspectiva Negativa por su moderado riesgo crediticio en escala global.

“La asignación de las calificaciones de Fibra Prologis se fundamentan en los sólidos márgenes en ingreso neto operativo (NOI) y EBITDA en 86.8 y 70.4% desde 2017 a 2019, y de 86.1 y 73.7% en los últimos 12 meses al segundo trimestre de 2020, derivado de su enfoque en el sector industrial-logística y con ingresos dolarizados (alrededor del 65% de sus rentas)”, expuso la calificadora.

La deuda del fideicomiso fue de 17,373 millones de pesos o 777.0 millones de dólares, al 30 de septiembre de este año y por ella paga una tasa de interés efectiva promedio ponderada de 4.3 por ciento.

El bono inaugural de Fibra Prologis destaca porque por primera vez un fideicomiso de inversión en bienes raíces (Fibra) en México coloca deuda con “etiqueta verde” y también se convertirá en la quinta empresa en México en hacer una colocación en su tipo.

Entre las compañías mexicanas emisoras del instrumento están Inmobiliaria Vinte así como el banco BBVA, que hicieron su debut en la Bolsa Mexicana de Valores, mientras que Coca-Cola FEMSA hizo su listado en el extranjero, levantando 705 millones de dólares el 27 de agosto.

La banca de desarrollo, vía Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), así como el Gobierno de la Ciudad de México han también impulsado el desarrollo de este mercado, que aún es incipiente en el país.

Fue Nafin la que inauguró el mercado mexicano de bonos verdes en el 2015 y le siguió el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México que hizo una emisión para financiar el proyecto del extinto Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Acciones de sostenibilidad de Fibra Prologis

Fibra Prologis ha mantenido acciones en materia ambiental, social y de gobernanza (ASG)

• 29 certificaciones LEED por sus edificios sostenibles.

• 17 certificaciones BOMA Best Practices.

• 51% de los empleados son mujeres.

• 100% de los empleados tiene acceso a formación profesional y educación.

• 1,470 horas de voluntariado en comunidades locales en 2019.

• 63% de los miembros del Comité Técnico son independientes.

• 100% de formación en ética de los empleados.

• 3 comités de Auditoría, Endeudamiento y Prácticas.

• Está incluido en el índice MILA (parte de los índices de sostenibilidad Dow Jones).

• Es parte del S&P/BMV Total Mexico ESG Index.

• Fue incluido en el fondo de inversión SAM-ESG de Santander Asset Management recientemente lanzado.

juditth.santiagoo@eleconomista.mx