Analistas de las calificadoras Standard & Poor's (S&P) y Moody's advirtieron que la constructora china Evergrande no cuenta con liquidez para responder al vencimiento que tiene este jueves 23 de septiembre, por 84 millones de dólares.

Expertos de S&P explicaron que el riesgo de un impacto sistémico entre bancos chinos es limitado. Aparte, desde Paris, la economista en jefe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Laurence Boone, matizó que la conexión entre los mercados financieros de China y con instituciones financieras de otras partes del mundo son más limitadas que las de Estados Unidos, Reino Unido o Europa. Por tanto el impacto de un mayor deterioro de Evergrande con el resto del sector hipotecario o financiero tendrá que ser muy limitado, enfatizó.

En una audioconferencia, el director de Calificaciones para Instituciones Financieras en S&P, Ming Tan, destacó que “la exposición de los bancos chinos a Evergrande es bastante diversificada”. Por tanto “no hay riesgo de un impacto sistémico en caso de que se presente el default”.

En la misma conferencia, los analistas soberanos de S&P, Kim Eng Tan y Susan Chu, estimaron que la intervención del gobierno se completará solo si consideran que la quiebra amenaza a la economía del país, lo que no parece ser el caso.

Aparte, la calificadora Moody's degradó también a la firma hasta “Caa1” que es también una nota especulativa, y enfatizó que “ante la posibilidad de un default, son muy limitadas las perspectivas de recuperación de la deuda para los acreedores”.

China puede absorber el impacto

En conferencia en línea, la economista de la OCDE confió que las autoridades fiscales y monetarias de China tienen capacidad para absorber la intervención si fuera el caso o bien, el choque de su quiebra. Y descartó un impacto sistémico de orden mundial.

Apenas el viernes pasado, el Banco Popular de China (el banco central), inyectó al mercado de aquel país el equivalente a 14,000 millones de dólares para garantizar liquidez a los participantes. Hasta ahora, las autoridades económicas de China siguen sin dar mayores detalles ni observaciones sobre el caso.

El director de Calificaciones Corporativas en S&P, Mathew Chow, recordó que apenas la semana pasada, la agencia degradó la nota de Evergrande Group al escalón más bajo de las emisiones especulativas, el “CC/perspectiva negativa”.

La calificación soberana de China en S&P es “A+/perspectiva estable” y en Moody's es “A1”, en ambas, la indicación es de una capacidad de pago más que sobresaliente, cuyo riesgo de default es muy limitado.

 

No es un Lehman Chino

Aunque es algo importante y está impactando, no vemos que el caso de la inmobiliaria china Evergrande, se parezca al de Lehman Brothers que desató la crisis del 2008-2009, consideró el área de estudios económicos de Citibanamex.

En videoconferencia, Sergio Kurczyn, director de Estudios Económicos del banco, expuso que “nos podemos equivocar”, pero que el caso de Evergrande está mucho más limitado.

“Lehman Brothers tenía muchas más ligas con el resto; era más grande su deuda que los 300,000 millones de dólares que debe Evergrande”, dijo.

Añadió que la inmobiliaria china, además, está menos expuesta internacionalmente que lo que estaba Lehman Brothers, y que la mayor parte de los acreedores de Evergrande son locales y por lo tanto están en yuanes, además que hay un gran control de China.

“China dejó crecer mucho esa bola que se crearon, ciertas burbujas en el mercado hipotecario chino, pero para ser sintético: sí lo vemos importante; no ha terminado, está impactando algo y va a impactar más al crecimiento, y algo a los mercados financieros”, puntualizó.

El economista destacó que este martes la situación estuvo más tranquila, pero que no necesariamente terminó, además de que no se sabe qué va a pasar, “pero no lo vemos como algo que se parezca a Lehman Brothers; lo vemos más como algo que China va a tener que enfrentar poco a poco”.

Lo que sí estimó es que China se enfrentará a un dilema en esta situación, si es que salva o no al gigante inmobiliario.

La perspectiva que tiene desde México el equipo de expertos de Banco Base, dirigido por Gabriela Siller, es que el riesgo de un impago es manejable para este año, pero puede trasladarse la presión para 2022.

“Aunque Evergrande lograra pagar los intereses que debe este año, queda el riesgo que en 2022, fecha de vencimiento de su siguiente bono, enfrente una alta tasa de interés, lo que imposibilitaría reestructurar su deuda sin ayuda del gobierno”.

Dijeron que el mercado mundial está sensible a noticias de este tipo tras la crisis de 2020 y temen una réplica de corto y mediano plazo “al terremoto devastador que significó el año 2020”. (Con información de Edgar Juárez)

ymorales@eleconomista.com.mx