El cambio climático, el aumento exponencial de la población y la sequía, han impulsado la creación de un futuro del agua en la Bolsa de Valores de Nueva York, dirigido específicamente a los agricultores californianos para que puedan protegerse contra la alta volatilidad de los precios del líquido.

Además, cada vez más los inversionistas buscan destinar sus recursos a temas que tengan que ver con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.

El índice del Agua NASDAQ Veles California, con la clave de cotización NQH2O debutó en la Bolsa de materias primas de Nueva York el lunes de la semana pasada y en su primer día de cotización el contrato a enero del 2021 cerró en 496 puntos, equivalente a 496 dólares por pie acre o un alza de 1.06 por ciento.

Alfonso García Araneda, director general de Gamma Derivados, especialista en coberturas, dijo en entrevista que el mercado del agua al contado tiene un valor de 1,100 millones de dólares en el estado de California.

Se trata del mercado más grande de agua en Estados Unidos, donde los principales beneficiados son los agricultores.   “De ahí, este índice servirá de referencia, porque California es por mucho el mercado de agua más importante de Estados Unidos, incluso hasta cuatro veces más que cualquier otro estado de la Unión Americana”, dijo.

El especialista mencionó que estos contratos del agua son muy atractivos, aunque será difícil que se puedan replicar en México, pues “está diseñado específicamente para el mercado del estado de California”.

De la misma opinión es Antonio Ochoa, analista de commodities en la firma RJO’Brien, cuya sede está en Chicago, quien dijo que: “aún es muy temprano para saber si el futuro de agua es replicable en México, aunque lo más seguro es que no, pues el mercado estadounidense es diferente al mexicano. Además, está diseñado para California, un estado que ha sufrido por años problemas de escases de agua”.

García Araneda indicó que para determinar qué tanto sería replicable el futuro del agua en México, habría que tomar en cuenta ciertos factores.

Podría ser factible, dijo, en un momento dado, pues México y Estados Unidos tienen tratados para suministro de agua, como el de Chihuahua. “Tenemos acuerdos con California y Nevada, por ejemplo. La presa Hoover  le manda agua a Sonora y se la cobra en pesos. En fin, habría que ver qué tanto es la correlación entre ambos países para saber si aplica o no”.

Tendrá mucho peso

Antonio Ochoa comentó que los derivados climáticos se usan mucho en diferentes condiciones, es decir, “no son nada nuevos. De hecho los chinos llevan tiempo queriendo hacer algo parecido a lo de California”.

Aún así, explicó el especialista, estos contratos del agua “serán muy atractivos y comunes en los próximos años”.

“Estos futuros como el del agua son derivados Over the Counter (OTC), como trajes a la medida pues, de productos específicos para zonas específicas”, dijo.

Incluso, mencionó que los bancos de inversión permiten la creación de “derivados exóticos para cubrir ciertos mercados muy específicos”.

El especialista en derivados dio algunos ejemplos. “Hay coberturas de cebo de res para crear biocombustibles; hay futuros de ciertos fertilizantes, de aceites como el de palma, de productos del petróleo, etc. El mercado de futuros se ha especializado mucho”.

Antonio Ochoa dijo que la mayoría de estos derivados, no tienen entrega física, sino que son “meramente financieros. Este es el caso de este del agua en California”.

Ochoa aseguró que “con los avances tecnológicos y con los algoritmos con los que contamos hoy en día, ya encontrarán una correlación entre los derivados de agua de California con otras zonas del mundo, incluso México, pero por lo pronto es algo muy nuevo que sólo atañe a California, ni siquiera a otras zonas de Estados Unidos”.

Dijo que “esta industria siempre inventa algo para hacer dinero”.

Alfonso García Araneda dijo que los precios del agua son muy volátiles precisamente por las condiciones climatológicas que hay en California.

“Este derivado lo que hace es que le permite a los agricultores administrar sus riesgos y es que el agua es el principal insumo, el más importante digamos, para los agricultores”.

Los especialistas estuvieron de acuerdo en que con estos futuros, queda demostrado que el negocio de derivados no es para especular, que son  herramientas poderosas para administrar los riesgos y que se puede ser tan creativo como uno quiera.

Cerca de 2,000 millones de personas viven en naciones plagadas de problemas de agua, y casi dos tercios del mundo podrían enfrentar escasez de agua en solo cuatro años, dijo Tim McCourt, jefe Global de índice de Acciones y Productos de Inversión Alternativa del Chicago Mercantile Exchange.

“La idea de gestionar los riesgos asociados al agua sin duda está cobrando mayor importancia”, le dijo a Bloomberg.

Actualmente, si un agricultor quiere saber cuánto costará el agua en California dentro de seis meses, es una especie de “mejor estimación”, dijo Patrick Wolf, gerente senior y jefe de Desarrollo de Productos en NASDAQ.

Barton Thompson, profesor de Derecho de los Recursos Naturales en la Universidad de Stanford, dijo que si bien “no tiene idea” de si el derivado del agua será exitoso, no lo ve como una transformación del mercado del agua.

diego.ayala@eleconomista.mx