Lograr que las Empresas Productivas del Estado y que sus proveedores se listen en el mercado de valores local no solo impulsará el crecimiento de éste, sino también contribuirá a elevar la transparencia, así lo consideró Álvaro García Pimentel Caraza, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB).

“México es uno de los pocos mercados de valores en donde las Empresas Productivas del Estado no están listadas en él, y en otros mercados tenerlas listadas ha contribuido sustancialmente al crecimiento y, por qué no decirlo, a la transparencia en su operación también”, sostuvo durante su mensaje inaugural en la convención bursátil digital “El mercado de valores en la post-pandemia”.

Dijo que la AMIB ha propuesto que no solo las empresas del Estado, sino también aquellos proveedores que venden más de 100 millones de pesos al año al gobierno federal y a los gobiernos locales se listen en la Bolsa de valores, lo que también ayudaría a fortalecer la transparencia y la competencia del sector en el que operan.

Lo anterior impulsará al mercado bursátil mexicano que sigue siendo “muy pequeño” al compararse con Estados Unidos, Brasil, Chile y España. De ahí que el mayor reto sigue siendo lograr su crecimiento.

Niveles bajos

Álvaro García mencionó que el índice de capitalización del mercado mexicano comparado contra el Producto Interno Bruto (PIB) alcanza apenas 34%, un nivel muy por debajo cuando se compara contra países como Estados Unidos en donde representa 1.85 veces el PIB, o como en Brasil, Chile o España, en donde es al menos 50% más grande en proporción que México.

Por ello, subrayó que para llegar a donde México debería de estar y para que el mercado de valores cumpla plenamente con su función económica y social es necesario que junto con autoridades financieras se promueva “una desregulación oportuna y eficiente que permita la sana competencia y así llegar al punto óptimo en que la carga de financiamiento e inversión en México disminuya para el Estado y se recargue de una forma más eficiente y competitiva en el mercado de valores”.

Además, destacó el mercado de valores mexiano también ha estado limitado porque tanto las casas de Bolsa y los fondos de inversión sufren los efectos de arbitrajes regulatorios importantes.

Lo anterior, aunado a la alta competencia en los costos de contratación, operación, colocación de nuevas empresas, que enfrentan principalmente con las mismas entidades de Estados Unidos y de Europa, lo cual ha orillado a que “los competidores extranjeros  vengan por nuestras empresas, por nuestros inversionistas y por nuestros recursos a México”.

judith.santiago@eleconomista.mx