Las empresas de origen europeo están reduciendo sus inversiones en Rusia, mediante la repatriación fondos, y la conversación con sus bancos sobre coberturas cambiarias para proteger sus ganancias ante la depreciación del rublo.

Los fabricantes de automóviles, incluyendo a Volkswagen, Jaguar Land Rover, Audi y BMW han reducido sus negocios, mientras que otros, como el minorista finlandés Stockmann y el fabricante sueco de muebles IKEA, quieren quedarse, pero les preocupa lo que pueda ocurrir.

El desplome del precio del petróleo y una dolorosa ronda de sanciones por Ucrania están llevando a Rusia a la recesión y frustrando a miles de firmas occidentales con negocios allí, que ven pocas probabilidades de que se rompa el estancamiento político.

Estoy muy preocupado por señales de dogmatismo en la discusión y que el diálogo esté disminuyendo en vez de aumentar , dijo el presidente ejecutivo del minorista alemán Metro, Olaf Koch.

Las sanciones han agravado los problemas del país dependiente del petróleo, lo que ha provocado una depreciación de 50% del rublo este año.

El banco central ruso dijo que el producto interno bruto (PIB) podría contraerse 5% el próximo año si el precio del petróleo continúa en los 60 dólares por barril.

Ante la volatilidad de la tasa cambiaria del rublo y con el objetivo de administrar su riesgo de negocios, GM Rusia ha decidido suspender temporalmente las ventas mayoristas de vehículos a sus concesionarios en Rusia a partir del 16 de diciembre , dijo Opel, la división europea de GM.

Previamente esta semana, Apple, que no opera tiendas minoristas propias en Rusia, afirmó que paralizará sus ventas de productos por Internet en el país debido a fluctuaciones extremas en el valor del rublo .

El jueves por la tarde, la alemana BASF y la rusa Gazprom abandonaron un intercambio de activos de gas planificado desde hacía tiempo, citando un ambiente político difícil .

Otras empresas mantienen el curso, pero les preocupa la incertidumbre de la situación.

La visibilidad es cero, la pelota está totalmente con el gobierno ruso y el banco central , dijo Lauri Veijalainen, ejecutivo de Stockmann, que posee siete lujosas tiendas de departamento en Rusia.