Por décadas, el negocio de los procesadores de tarjetas de crédito estuvo dominado por los grandes bancos, de hecho, ellos fueron quienes inventaron las tarjetas de crédito, dijo Juan D’Antiochia, gerente general de Worldpay en Latinoamérica.

El mejor ejemplo de ello en México, explicó, fue Banamex, que luego vendió su negocio de medios de pago a Euro payment. También lo que hacen Banorte, Bancomer y todos los grandes bancos.

En entrevista, el directivo para América Latina de uno de los procesadores de medios de pago más grandes del mundo, con sede en Londres y Estados Unidos, dijo que los bancos vieron la oportunidad y la supieron aprovechar, aunque después “lo abandonaron por completo”.

Dijo que hasta el 2010 Worldpay era una línea de negocios del Royal Bank of Scotland, pero fue vendida a los fondos de inversión Bain y Advent. En octubre del 2015 comenzó a cotizar en la Bolsa de Valores de Londres con un valor de 6,300 millones de libras esterlinas.

“Por el tamaño que logramos formamos parte del índice FTSE 100 de Londres, el más importante de la bolsa”.

Pero la empresa fue deslistada del mercado accionario londinense en enero de este año cuando fue adquirida por 10,000 millones de dólares por la estadounidense Vantiv para formar el consorcio de medios de pago más grande del mundo, según el propio D’Antiochia.

“El 16 de enero de este año nos fusionamos con Vantiv y creamos la empresa de medios de pago más grande del mundo. Entre las dos procesamos cerca de 40,000 millones de transacciones al año y 1.5 billones de dólares en volumen financiero. Generamos 1,500 operaciones por segundo”.

La OPI más grande

Según el directivo, de origen argentino, la firma tiene muchos clientes en China, siendo uno de los principales Alibaba, el portal de comercio electrónico más grande del mundo.

D’Antiochia recuerda que Alibaba tuvo la Oferta Pública Inicial (OPI) más grande para una empresa de tecnología al listarse en la Bolsa de Nueva York en septiembre del 2014, captando entonces cerca de 168,000 millones de dólares. En su salida, la empresa estuvo valorada en 231,400 millones de dólares.

“Jack Ma, fundador de Alibaba, tiene un apetito voraz por expandirse por todo el mundo. Tiene un modelo de negocio muy colaborativo. Han logrado romper el paradigma de la transfronterizacion de los negocios bastante bien logrado”.

La clave del negocio

El entrevistado dice que Worldpay como empresa manejaba tres líneas de negocio: punto de venta en Inglaterra (Worldpay UK), Global e-commerce y uno muy similar, pero en Estados Unidos.

“hoy en día Global e-commerce está presente en 150 países. De hecho, tenemos el mundo dividido en cinco regiones: Estados Unidos y Canadá, América Latina, Europa, Inglaterra y Asia Pacífico.

En México, cuenta el directivo, uno de sus clientes es VivaAerobus, que necesitaba un servicio de atención a clientes rápido y eficiente para respaldar su plan de expansión. Para ello tuvo que pasar su tecnología a un nuevo y más complejo panorama de pagos, que incluía clientes del extranjero que compraban boletos usando tarjetas de crédito internacionales a través de varias monedas.

VivaAerobus necesitaba mejorar la tasa de aceptación de las transacciones internacionales. Para lograr esto, requerían un socio de pago que entendiera los matices del comportamiento del consumidor y los flujos de procesamiento de pagos en cada mercado al que ingresaba.

Para D’Antiochia, “debido a que las ventas en línea en México no llegan a 10% del total como en otras economías similares, el e-commerce tiene grandes posibilidades de crecimiento, lo cual brinda oportunidades atractivas para los minoristas y otros comercios”.

Según el directivo, en los próximos cinco años, se espera una revolución de e-commerce en México, en los que se prevé que se duplique el valor del comercio minorista en línea.

De hecho, en su Informe anual de pagos internacionales, la compañía revela que se prevé un crecimiento del e-commerce en México de 17% promedio anual, que equivaldría a pasar de 21,000  millones a 39,400 millones de dólares para el 2021.

Según el estudio en México, la seguridad sigue siendo un tema de gran preocupación para la mayoría de los compradores en línea, lo que los hace vacilar a la hora de confiar a los minoristas en línea el almacenamiento de sus detalles de tarjeta.