El grupo IAG, que engloba a las compañías aéreas Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus, anunció un aumento del 29% en su beneficio neto en el 2016, pese al efecto negativo de las tasas de cambio tras el referéndum sobre el Brexit.

El holding hispano-británico registró un beneficio operativo antes de partidas excepcionales de 2,535 millones de euros, o sea una progresión de 8.6%, y eso pese a una pérdida -dijo- de 460 millones de euros por la caída de la libra esterlina provocada por la decisión de los británicos de abandonar la Unión Europea.

El consorcio tiene actividades en varias regiones del mundo pero principalmente en Europa, y declara sus actividades en euros, aunque perciba ingresos en otras monedas, la libra principalmente, por British Airways (BA), que luego tiene que cambiar a euros. La moneda británica perdió un 15% respecto al euro entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del 2016.

Además, la demanda de vuelos en British Airways disminuyó justo y antes del referéndum del 23 de junio. La compañía británica consiguió al final aumentar sus beneficios gracias a las ofertas y a una capacidad elevada de transporte.

La española Iberia también aumentó, ligeramente, sus beneficios gracias a una mayor oferta y pese a un entorno calificado de "difícil" en España y el resto de Europa.

En cambio, la también española Vueling, aerolínea de bajo coste, cuyos vuelos sufrieron enormes problemas de retrasos en verano del 2016, vio caer sus beneficios operativos. IAG lo achacó al impacto negativo de las huelgas de controladores aéreos.

El consejero delegado de IAG, Willie Walsh, se felicitó porque en conjunto fueron unos buenos resultados "en un entorno difícil". Walsh estimó que los beneficios operativos podrían aumentar de nuevo en el 2017, pero no proporcionó cifras.

erp