Si por algo se caracteriza la economía mundial es por su divergencia. Mientras Estados Unidos tiene marcado en el calendario la subida de tipos después de retirar las inyecciones de liquidez, en Europa el desempleo, la reducción de la deuda, el creciente riesgo de deflación y la puesta en macha del QE marcan el devenir de los mercados. En un tercer plano está Japón y su esfuerzo por reactivar el crecimiento y apoyar la inflación por medio de las políticas monetarias expansivas. La lista la cierra China y su transición hacia un modelo de crecimiento impulsado por el consumo.

En medio de este complejo escenario BNP Paribas Wealth Management propone 13 ideas de inversión con las que obtener rentabilidad en un entorno de tipos bajos:

1. Bonos corporativos. Se considera que siguen existiendo oportunidades en los bonos corporativos high yield estadounidenses y europeos. El buen momento de los rating y los estándares de préstamos más relajados deberían contribuir a un buen comportamiento , señalan desde la firma. Además, ofrecen un nivel de retorno atractivo y en el caso de los europeos, estos están menos expuestos a un aumento de los tipos de interés estadounidenses. Desde BNP Paribas recomiendan invertir en ellos a través de fondos para beneficiarse de una diversificación adecuada.

2. Bonos emergentes en divisa internacional. Consideran que los riesgos de crédito se han reducido debido a que la calidad del crecimiento en los países emergentes, especialmente en Asia, ha aislado a este tipo de activos de factores externos. Murcia considera que un crecimiento estable en China, por encima de 6%, unido a los reducidos precios de las materias primas y una subida de los tipos en Estados Unidos permitiría a los inversionistas obtener rentabilidades totales positivas en la deuda de países emergentes en divisa internacional. La inversión en esta tipo de activos, al igual que la anterior, es aconsejable realizarla por medio de fondos. Como advertencia, señalan que hay que ser selectivos. BNP ParibasSu prefiere Asia y se mantiene negativo en Rusia y Brasil.

3. Bonos convertibles europeos. La rentabilidad de esta clase de activos depende de tres factores: el precio de los valores subyacentes, la evolución de los riesgos crediticios y la evolución de la volatilidad de los precios de valores subyacentes. Se recomienda centrarse en los bonos convertibles europeos. Este tipo de inversiones deben efectuarse a través de fondos como Parvest Convertible Bond World aunque aquellos que estén dispuestos a asumir más riesgo pueden hacerlo de manera directa. No obstante, la firma avisa que en muchos casos se trata de emisiones reducidas y con características complejas.

4. El atractivo de los dividendos. Esta opción está pensada para los inversionistas que buscan obtener unos ingresos periódicos. Para sacar partido de estos activos y debido a la mayor volatilidad, debería emplearse como complemento y no como única opción, apostando por acciones con un pay out elevado y flujos de caja recurrente.

5. Sociedades de inversión inmobiliaria. Disponibles en las principales regiones del mundo, permiten a los inversionistas diversificar sus activos por región y por sector inmobiliario. Ofrecen una buena liquidez y una gestión activa delegada que puede generar plusvalías y dividendos. BNP prefiere las inversiones inmobiliarias cotizadas de Europa, Estados Unidos y Japón. En el resto de Asia recomiendan ser prudentes y más teniendo en cuenta la situación de la vivienda en China que como se ha comentado en reiteradas ocasiones podría estar sumida en una burbuja.

6. Fortalecimiento del dólar. El fortalecimiento del dólar es fruto de la aceleración del crecimiento mundial, a cuya cabeza se sitúa Estados Unidos. Esta apreciación de la divisa beneficia a las empresas europeas y japonesas que cuentan con exposición al mercado norteamericano, favoreciendo sus exportaciones. En un entorno en el que el crecimiento de las ventas es limitado y en el que las empresas tienen un poder de fijación de los precios muy reducidos, cualquier factor que contribuya a mejorar las perspectivas de ventas y de beneficios adquiere un gran interés. Los sectores estadounidenses más beneficiados por esta situación son las farmacéuticas, los alimentos básicos, el automotor, las telecomunicaciones y los bancos. Por su parte, los europeos que pueden sacar provecho de ello son el sanitario, los semiconductores, el consumo y el tecnológico.

7. Mercados emergentes. En BNP Paribas escogen a China como su mercado favorito después de las reformas anunciadas en el plano administrativo y en el sector financiero así como otras medidas económicas. En segundo lugar, se decantan por India y México ya que los gobiernos de ambos países están poniendo en marcha reformas fiscales para impulsar el crecimiento. Como opción alternativa, eligen a Indonesia donde las reformas de infraestructuras y energía son la preocupación del Ejecutivo.

8. Divisas. La idea clave es la apreciación continuada del dólar a lo largo de 2015. Creen que las oportunidades deberían ser mayores para los inversionistas de la zona euro que para los inversionistas en dólares. Para los que apuestan por euros, la corona noruega, que con la caída del precio del crudo se ha visto perjudicada, y la libra esterlina son las monedas más atractivas. Para los inversionistas en dólares únicamente el peso mexicano y el yuan chino tienen potencial.

9. Soluciones de inversión flexible. En un escenario en el que la rentabilidad de los bonos gubernamentales es muy baja y los diferenciales de crédito preocupan a los inversores en renta fija, los fondos alternativos UCITS y las estrategias Relative Value y Long/Short Equity se convierten en alternativas interesantes que pueden ofrecer ingresos atractivos. Desde la firma recomienda este tipo de inversiones porque permiten obtener beneficios incluso en un contexto de subida de tipos de interés. Respecto a la opción de Long/Shot Equity señalan como una de sus características su capacidad de sacar partido de las anomalías del mercado.

10. Inversión empresarial. está muy relacionada con la recuperación gradual del crecimiento económico. En los últimos cinco años muchas empresas estadounidenses han retrasado sus planes de inversión debido a la crisis financiera y a día de hoy las inversiones de capital siguen siendo reducidas. Por su parte, en Europa, donde el crecimiento económico se ha debilitado en ejercicios pasados, las inversiones empresariales se han reducido de forma masiva.

11. Renacer Europeo. El proceso de integración y de mejora de la competitividad en la zona euro contribuye a crear oportunidades dentro de la Bolsa. Los que estén dispuestos a sumir riesgos pueden apostar por un crecimiento de los beneficios y tienen motivo para ello si se confirman las perspectivas.

12. Innovación tecnológica y eficiencia corporativa. Permiten a las empresas racionalizar sus costes y mejorar sus márgenes. Las nuevas tecnologías favorecen a las empresas líderes. Para jugar este apartado recomiendan invertir en renta variable en sectores como el tecnológico, el industrial o el energético.

13. El impacto del envejecimiento de la población. Se trata de una inversión a largo plazo y no está vinculada al ciclo económico sino al demográfico de mucha mayor temporalidad. El sector sanitario, de ocio y de servicios financieros son los que más provecho pueden sacar de esta situación. De nuevo es Japón el país más afectado por ello.

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