El banco alemán evitó las pérdidas en el segundo trimestre a pesar de anotarse provisiones de 175 millones de euros por su exposición a la quebrada Wirecard, un importe superior a los 135 millones de euros adoptados por la crisis del coronavirus Covid-19. Commerzbank prevé cerrar el año con pérdidas.

Las cifras mejores de lo previsto correspondientes al segundo trimestre del año impulsan en Bolsa a Commerzbank, uno de los bancos europeos más castigados desde la crisis financiera.

El grupo evitó las pérdidas, y obtuvo un beneficio neto de 221 millones de euros en el trimestre, un 21% por debajo de las cifras del mismo periodo del año anterior.

A pesar de estos resultados, Commerzbank adelanta que con toda probabilidad cerrará el año con pérdidas debido al aumento de los impagos y a los costes de reestructuración.

A las dificultades derivadas de la crisis desatada por el coronavirus, Commerzbank sufre los impagos derivados de la quiebra de Wirecard, anunciada el pasado mes de junio. El banco ha adoptado provisiones de 175 millones para cubrir el impacto de la insolvencia de Wirecard en los préstamos concedidos a la empresa de tecnologías de pago.

El importe de estas provisiones supera los 135 millones de euros adoptados para hacer frente a la crisis del coronavirus.

Los niveles de capital de la entidad alemana suben desde el 12.9% hasta el 13.4 por ciento.