Santander ha emprendido una carrera de crecimiento mundial en banca de inversión con el objetivo de hacerse fuerte en este negocio mucho más allá de España y en el 2019 está acelerando el paso.

En menos de dos meses, el banco presidido por Ana Botín participó en operaciones multi millonarias de tres empresas que están en el ranking de las 50 mayores del mundo por capitalización bursátil: Boeing, AT&T y Coca-Cola.

Boeing es la más grande de ellas. Con 240,000 millones de dólares (más de 211,000 millones de euros) de valor en Bolsa, el fabricante estadounidense de aviones está en la parte alta de la tabla de líderes globales y contrató los servicios de Santander como colocador y asegurador de su última emisión de bonos en el mercado del dólar, realizada hace dos semanas por 1,500 millones de dólares.

El contrato de Santander con AT&T tiene un idéntico propósito que el de Boeing: emitir bonos, pero en este caso la factura es más abultada. La operadora de telecomunicaciones salió al mercado a mediados de febrero con el banco español como uno de los colocadores en busca de 5,000 millones de dólares para refinanciar parte de su abultada deuda, amasada a base de compras como la de DirectTV o Time Warner, esta última cerrada el año pasado por 85,000 millones de dólares.

El elevado pasivo de AT&T, que supera los 170,000 millones de dólares en total, ha convertido a la compañía en el mayor emisor no financiero de Estados Unidos y en uno de los mejores clientes de la banca de inversión. Y Santander consiguió hacerse un hueco en la lista de bancos de confianza de la operadora estadounidense.

La entidad española no sólo participó en la emisión de bonos recién cerrada, sino que también es uno de los bancos prestamistas del mayor crédito sindicado que tiene AT&T, por 7,500 millones de dólares. La compañía refinanció este préstamo en diciembre pasado, con las consiguientes comisiones extra para Santander.

Negocio gracias a las adquisiciones

El crecimiento a través de adquisiciones que están protagonizando muchas empresas en Estados Unidos está siendo clave para la consecución de mandatos por parte de Santander. Su más reciente fichaje es Coca-Cola, que apenas el pasado lunes 25 de febrero vendió 3,500 millones de dólares en el mercado de bonos para financiar en parte la factura de su desembarco en el negocio del café con la compra de la cadena británica Costa Coffee, y que contó con el banco español entre los colocadores.

Coca-Cola, AT&T y Boeing son los mayores clientes de Santander este año, pero el banco también ganó contratos con grandes compañías más allá del ranking de los 50 líderes mundiales por capitalización bursátil.

Es el caso de IBM, que contrató a Santander para su emisión de 5,000 millones de euros, y también de Altria, la dueña de Marlboro, que realizó dos macroemisiones de bonos este año tanto en dólares (11,500 millones) como en euros (4,500 millones) para pagar su crecimiento en el campo de los cigarrillos electrónicos y que en ambos casos tuvo a Santander como colocador. Mondelez, titular de las galletas Oreo, de los chocolates Milka y de los chicles Trident, entre otras muchas marcas de aperitivos y dulces, le dio el mismo puesto en su emisión en dólares de hace unas semanas.

Otra de las grandes operaciones del año fue el acuerdo para comprar Celgene por parte de la también estadounidense Bristol-Myers, en lo que supone la segunda mayor transacción de la historia del sector de biofarma. Santander tuvo su hueco. El banco forma parte de los prestamistas del crédito sindicado de 8,000 millones de dólares firmado en enero para refinanciar parte del dinero que Bristol-Myers consiguió de urgencia para respaldar su oferta.

Con estos clientes, Santander refuerza su objetivo de crecer entre las grandes empresas de Estados Unidos, el mercado más competitivo del planeta para la banca de inversión. Y no es el único que está buscando esa meta.

El otro gran banco de inversión español, BBVA, también está ganando peso en el mercado estadounidense. La entidad presidida por Carlos Torres ha formado parte este año del grupo de colocadores de las emisiones de AT&T y Boeing, y ha participado igualmente en la venta de instrumentos de deuda de United Airlines por 1,000 millones de dólares.

rrg