Las acciones de Tesla están “de vuelta a la tierra”, según destaca Jefferies después del desplome de 22% sufrido en marzo.

Uno de los valores estrella de Wall Street en el último lustro vive uno de los momentos más complicados de la última década.

El fabricante de vehículos eléctricos inició el 2018 por encima de los 350 dólares por acción, lo que suponía multiplicar casi por 10 los 37.5 dólares con los que comenzó el 2013. Esta escalada se ha cortado en seco en los dos últimos meses. La corrección generalizada de febrero aceleró la recogida de beneficios, y marzo ha agravado las caídas con un revés de 22%, su peor mes en siete años.

El nuevo trimestre que ha comenzado amplía el castigo bursátil a Tesla, que cayó a 252 dólares por acción y por debajo de los 45,000 millones de dólares de capitalización.

La confirmación durante el puente de Semana Santa del segundo accidente mortal de uno de sus automóviles sin conductor eleva las presiones bajistas sobre Tesla.

Este accidente no es el único foco que genera incertidumbre entre los analistas. Los problemas para cumplir sus objetivos de producción e incluso las advertencias sobre la salud financiera del grupo han acelerado las caídas en Bolsa en los últimos meses.

Las firmas de inversión están completamente divididas sobre el rumbo que podría adoptar Tesla en Bolsa en los próximos meses.

Según el consenso de analistas recopilado por Reuters, nueve firmas aconsejan Comprar sus acciones, otras nueve recomiendan Mantener la inversión y ocho apuestan por Vender sus títulos.

La valoración media del consenso de los analistas (322 dólares por acción) mantiene un notable potencial alcista al valor (26% respecto al cierre de la semana pasada).

Esta valoración, en cambio, se ha visto reducida significativamente en las ultimas semanas.

En apenas un mes, las firmas han rebajado de media 10% su precio objetivo. Las discrepancias entre las firmas de inversión han quedado patentes también en la sesión con dos informes casi opuestos sobre el valor.

Jefferies ha reflejado su escepticismo, mientras que Baird ha mantenido su optimismo sobre la evolución en Bolsa de Tesla.

ironía

En las últimas jornadas, el propio Elon Musk ha respondido con ironía a las alertas de una posible bancarrota del grupo lanzada desde Vilas Capital Management, un hedge fund bajista en Tesla.

Al contrario que Jefferies, la firma de inversión Baird sí que apuesta por el resurgir de un rally alcista en Tesla. Su precio objetivo se eleva hasta los 411 dólares por acción, un nivel que supone un potencial alcista superior a 60 por ciento.

Los analistas de Baird destacan que el reciente pesimismo en las expectativas de Tesla podría dar paso a sorpresas positivas en la cifras de producción de vehículos.

Según Baird, y a pesar de los reiterados incumplimientos en los objetivos de producción, en las próximas semanas el grupo podría alcanzar una producción semanal de 2,500 unidades del Model 3.

Ayer las acciones de Tesla cayeron 5.13 por ciento.