Las ganancias de Volkswagen cayeron casi a la mitad el año pasado por el impacto de la pandemia de Covid-19, pero un rebote en la venta de autos premium en China y envíos más sólidos en el cuarto trimestre ayudaron a mantener en negro las cifras del mayor fabricante mundial de vehículos.

El grupo informó que su beneficio operativo, excluyendo costos relacionados con su escándalo de emisiones de diésel, fue de 10,000 millones de euros (unos 12,200 millones de dólares), comparado con 19,300 millones de euros de 2019.

Analistas esperaban un beneficio operativo de 4,800 millones de euros, según datos de Refinitiv Eikon.

El flujo de caja neto en su división automovilística fue de unos 6,000 millones de euros y las entregas de autos subieron hacia fines de año, dijo el grupo alemán en un comunicado.

La magnitud del golpe es bienvenida y respalda los inminentes resultados del año completo en la industria", escribieron analistas de Jefferies en una nota.

El desempeño cierra un turbulento 2020 para Volkswagen y la industria automovilística.

Un desplome de ventas alimentado por la pandemia llevó a una pérdida en el segundo trimestre, antes de que Volkswagen pudo volver a la rentabilidad en el tercero gracias a un alza de la demanda de vehículos de lujo en China, el mayor mercado mundial de autos.

Las acciones de Volkswagen tocaron sus máximos en 11 meses tras la publicación de los resultados el viernes. En la tarde ganaban un 2.7%, a 166.4 euros.

El principal accionista, Porsche Automobil Holding, que tiene el 31.4% de Volkswagen y el 53.1% de los derechos de voto del grupo, dijo que es probable que registre unas ganancias bastante positivas tras impuestos para 2020 gracias al desempeño de Volkswagen.