Las acciones de Bayer tuvieron su mayor subida intradía del 2019 al ganar 8.48% en la Bolsa de Frankfurt , a 61.40 euros. Se trató de su mejor jornada desde enero.

La fuerte subida le permitió a la farmacéutica alemana borrar todas las caídas acumuladas en lo que va de año en su cotización.

A pesar de esta remontada, sus acciones pierden todavía más de la mitad de su valor en los cuatro últimos años, desde los máximos históricos alcanzados en el 2015.

En esta espiral bajista ha adquirido un papel determinante, la oleada de litigios que afronta la compañía alemana como consecuencia de la adquisición de Monsanto.

Su integración pone a Bayer contra las cuerdas por el impacto multimillonario que podrían alcanzar los miles de litigios abiertos por el presunto efecto cancerígeno de un herbicida de Monsanto a base de glifosato.

Hace apenas un mes, la cotización de Bayer se hundió a mínimos de siete años al publicarse la mayor sentencia hasta la fecha contra la compañía por el presunto efecto cancerígeno del glifosato. Un jurado popular de Oakland, California, ordenó a Monsanto, propiedad de Bayer, pagar 2,000 millones de dólares a una pareja al considerar que el herbicida les causó cáncer.

La sanción impuesta es la más multimillonaria de las emitidas hasta la fecha contra Bayer por el herbicida de Monsanto a base de glifosato. La sentencia es recurrible, y los analistas no descartan una rebaja en la multa impuesta. Pero confirma los augurios más pesimistas sobre el impacto que tendrán las miles de denuncias presentadas contra la compañía por el presunto efecto cancerígeno del glifosato.

En marzo pasado, Bayer recibió una segunda sentencia condenatoria en EU que agravó el alcance de la condena. En la primera sentencia, los tribunales dieron la razón a Dewayne Johnson, un jardinero profesional, que alegaba que el herbicida, fruto de su trabajo diario, le había provocado cáncer. En la segunda sentencia, el afectado era Edwin Hardeman, que no estaba expuesto al glifosato por su actividad profesional, pero sí por su uso durante décadas para cuidar su jardín.

Nuevo abogado.

Bayer afronta más de 13,000 denuncias por el presunto efecto cancerígeno del glifosato. Para hacer frente a esta avalancha, la compañía alemana decidió multiplicar las medidas adoptadas hasta la fecha.

El mercado cuestionaba que Bayer dejara en manos de los abogados de la propia empresa esta batalla legal, clave para el futuro del grupo por el impacto multimillonario que podría alcanzar.

Bayer anunció la contratación de un abogado estadounidense, John H. Beisner, del despacho Skadden, Arps, Slate Meagher & Flom. Este experto asesorará a la compañía sobre los litigios relacionados con el glifosato, incluyendo las táctica y las mediaciones pertinentes.

El revulsivo que registró la cotización de Bayer se ve reforzado por la expectación que genera la entrada de Elliott Associates en el accionariado del grupo alemán.

Elliott, el fondo activista más conocido, ha desvelado por primera vez su participación en Bayer. Su apuesta se traduce en una inversión de 1,100 millones de euros.